lunes, 20 de febrero de 2017

Resumen del capítulo II Educación Popular



Primeramente este capítulo define la educación popular como el marco filosófico de nuestra propuesta educativa. Todo lo que se desprende de esta idea ilumina y orienta nuestro quehacer escolar, por lo tanto se hace necesario que todos los actores del movimiento la conozcan, acepten y promuevan desde la instancia o funciones que les competen. Es parte de nuestra identidad ya que nos casamos con la opción de los menos favorecidos, como diría nuestro padre fundador “ir hasta donde acaba el asfalto”. Es la propuesta que fe y alegría divulga en los lugares que le ha tocado estar, y esta apuesta debe llevarnos a una profunda reflexión, ya que la cotidianidad muchas veces nos aleja del ideario y del testamento del que dejó primero su huella para que continuáramos esta obra inspirada por Dios. La opción por la educación popular nos invita constantemente a revisar la gestión de nuestros centros a la luz del análisis de contexto, para minimizar y definitivamente erradicar los mecanismos de exclusión que no nos permiten llegar a reconocer las verdaderas necesidades de los destinatarios de los programas y servicios que ofrecemos.

            La opción por la educación popular impregna el proceso de pastoral, ya que nos permite imitar la preferencia de Jesús por la persona que es el centro de la evangelización. Desde la pastoral respetamos la libertad de pensamiento, la inclinación política, la diversidad cultural y las prácticas religiosas de cada individuo, confiando en su capacidad para transformar la realidad que le rodea y así contribuir a la construcción de una sociedad más justa y fraterna, donde se vivan los valores del evangelio.

Nuestra propuesta de pastoral es cristiana, por eso promovemos el encuentro con Jesús de Nazaret y su mensaje. Queremos conocerlo, valorarlo, dejarnos convencer y hacer nuestra su invitación a construir el Reino de Dios, convirtiendo dicha invitación en una referencia para la vida personal e institucional.


Para Fe y Alegría, es esencial la formación de sujetos autónomos, que no se dejen seducir por una sociedad consumista, sino que sean libres a la hora de construir su propia historia con el acompañamiento y seguimiento del modelo educativo por el cual hemos apostado. Ser sujetos autónomos supone también conocerse, comprenderse y valorarse para desarrollar a plenitud todos los talentos que nos lleven a realizar la misión de vida  a la que hemos sido llamados junto a los demás.


Y por último, pero no menos importante, Fe y Alegría pretende educar para la vivencia profunda de una espiritualidad encarnada y comprometida.
Isa Lugo

Capítulo II Fundamentación de la Pastoral desde la Educación Popular

II. FUNDAMENTACIÓN DE LA PASTORAL DESDE LA EDUCACIÓN POPULAR



Nuestro marco filosófico educativo es la Educación Popular, por lo cual se hace necesario recordar y resaltar elementos claves que la definen y que inciden en la propuesta de pastoral que decidamos construir. Del documento aprobado por el XXXII Congreso internacional de Fe y Alegría, sobre los retos de la Educación Popular, extraemos las siguientes reflexiones y las citas de esta sección.

1. ¿Qué entendemos en Fe y Alegría por Educación Popular?
Nosotros definimos la Educación Popular por su intencionalidad transformadora, y la entendemos como un movimiento alternativo, enfrentado a las prácticas educativas tradicionales, que intenta promover una sociedad más democrática y más justa. Acompaña al pueblo a construir su identidad en el proceso de irse convirtiendo en el sujeto de un proyecto histórico alternativo, que garantice la participación y una vida digna a todos. Es una concepción educativa “humanizadora”, cuyo centro es la persona; que sólo es posible desde, con y para los empobrecidos, los excluidos, los perdedores en esta sociedad.
 Defiende la vocación histórica de cada hombre y de cada mujer como artífices de futuro, el valor humano y cristiano de la utopía, que impulsa a salir de la mediocridad y a buscar formas de vida cada vez más humanas.
 Opta por una pedagogía del diálogo, que nace de una matriz crítica y genera criticidad, que se nutre del amor, de la humildad, de la esperanza, de la fe, de la confianza entre educador y educando. Se orienta a desarrollar, mediante procesos dialógicos, comunicativos y de negociación cultural, la capacidad de leer la realidad, decir la propia palabra y escribir la historia de la liberación personal y comunitaria.
 Promueve que las personas sean autoras de su propio desarrollo, sean capaces de crear unas relaciones y una sociedad más humanas.

2. La Educación Popular como propuesta ética, política y pedagógica
“Para nosotros, en Fe y Alegría, la raíz fundamental de nuestra propuesta política y pedagógica está en la ética. Porque reconocemos que todos los hombres y mujeres, como hijos de un Dios que es Padre común, somos únicos e irrepetibles, esencialmente iguales, portadores de valores, con una misión a realizar en la vida, nos oponemos a todas las formas de dominación y discriminación y, en consecuencia, no aceptamos una sociedad que excluye y niega la vida a las mayorías.”

De acá se desprenden aspectos importantes para nuestra propuesta de pastoral:

 El perfil de la persona que deseamos formar.
 El fundamento de nuestra propuesta en la convicción profunda de ser hijos de Dios, lo cual no es una afirmación científica sino de fe.
 La concepción de ser personas únicas, irrepetibles, creadas, con una misión que le da sentido a la vida.
 La valoración de la persona como tal, portadora de valores. La persona humana, creada, única e irrepetible es la referencia para nuestra propuesta de valores.
 Persona que se realiza al descubrir y desarrollar la misión que da sentido a su vida, vinculada a la lucha por una vida digna y justa para todos.
 La propuesta de fe va más allá de una creencia abierta a lo religioso. Está íntimamente ligada con unos valores, una ética… Ética y espiritualidad profundamente ligadas.

“Por eso denunciamos el mundo actual y optamos por los pobres, porque Jesús optó por ellos, y con ellos nos comprometemos a trabajar por un mundo que incluya a todos, en el que sea posible la fraternidad, el Reino. Optamos por esas mayorías cada vez más despojadas de vida y de dignidad, y con ellas, como protagonistas y sujetos históricos, nos comprometemos a transformar la sociedad, a ir transformando nuestras prácticas y relaciones cotidianas, y a irnos transformando nosotros, pues somos muy conscientes de que sólo en la medida en que nos esforcemos por ser esos hombres y mujeres nuevos, por encarnar en nuestras vidas y prácticas los valores que proclamamos, estaremos contribuyendo a gestar la nueva sociedad.”

Queda claramente expresado que la razón de ser de nuestra actitud de lucha y denuncia es Jesús. “Porque Jesús optó por ellos” nosotros nos comprometemos en esa lucha, en ese modo de educar para transformar la realidad, desde las prácticas y relaciones cotidianas. Más aún, de irnos transformando nosotros mismos… De ahí la necesidad de acercarnos a la vida, mensaje y propuesta de Jesús de Nazaret, para conocerla, valorarla, dejarnos convencer, hacerla nuestra y convertirla en referencia y vivencia personal e institucional. Y para lo cual se requieren condiciones educativas a fin de que se produzca dicha experiencia.

Una pastoral encarnada y comprometida. En un ambiente donde abundan las ofertas religiosas y pseudo-espirituales, es preciso dejar claro la tonalidad de nuestra pastoral. Al respecto, en el Congreso citado afirmamos:

“Porque creemos en un Dios presente en la historia, que nos acompaña en nuestro esfuerzo por transformar el mundo, afirmamos que una mundialización que no esté al servicio de toda persona y de todas las personas, de todos los pueblos, va contra el plan salvífico de Dios y no será más que una nueva forma de servidumbre y deshumanización”.

Para Fe y Alegría, uno de los grandes retos de la Ed. Popular es la formación de sujetos autónomos. Nos encontramos en sociedad con una propuesta definida, atractiva, exitosa. Al respecto, en el documento en referencia se afirma:
“En un mundo que nos invita al individualismo consumista como medio de lograr la identidad y realización plena, que canibaliza nuestras relaciones e impone el darwinismo social y la sobrevivencia de los más fuertes y capaces, que pretende degradar a los ciudadanos a meros consumidores y clientes”.

De manera que si nuestra propuesta es auténtica entrará en conflicto. No valen las ingenuidades. Es necesario aclarar, analizar y valorar objetivamente esta propuesta vigente. Ver los paradigmas hoy vigentes.
¿Y qué proponemos desde Fe y Alegría? En este documento encontramos elementos sustanciales para nuestra propuesta de pastoral.

 “El objetivo esencial de todos los programas educativos de Fe y Alegría debe ser la formación de sujetos autónomos, capaces de responsabilizarse de sí mismos y de convivir solidariamente con los demás”.
 “Se trata de desarrollar la semilla de uno mismo, de ayudar a nacer al hombre o la mujer que todos llevamos dentro”.
 Educar es ayudar a conocerse, comprenderse y valorarse para poder desarrollar a plenitud todos los talentos y realizar la misión en la vida con los demás.
 Este es el sentido del empoderamiento: capacitar al educando para que sea sujeto de sí mismo, capaz de comprometerse en la transformación de la sociedad.
 “Educar para la formación de sujetos autónomos, supone también educar para la vivencia profunda de una espiritualidad encarnada y comprometida.” Lo cual implica, por una parte, una mistagogia adecuada que nos eduque y conduzca a esa vivencia profunda, y por otra parte, una clara opción por un tipo de espiritualidad “encarnada y comprometida”. Estos rasgos fueron posteriormente
desarrollados en el Congreso Internacional de 2010, sobre sobre Identidad y Espiritualidad de Fe y Alegría.

En esta última cita que tomamos del documento del Congreso de Guatemala 2001, de nuevo nos encontramos con varios elementos claves para la propuesta de pastoral:

“Para nosotros, en Fe y Alegría, la espiritualidad consiste en seguir a Jesús hoy, según el Espíritu, en nuestro mundo globalizado y postmoderno. Cuando Jesús nos invita a seguirle, nos está proponiendo el camino hacia la plenitud, a la realización como personas, a la plena autonomía. Para nosotros, Jesús es camino para ir al Padre, para reconocer al otro como hermano y para, al vivir las exigencias de la filiación común, fundamento de la fraternidad, encontrar la plenitud.”

 Centralidad de Jesús, lo cual llevará a preguntarnos por estrategias pertinentes de evangelización para la persona de hoy.
 Seguir a Jesús: considerar las condiciones pedagógicas y metodológicas para que una persona se acerque a esta experiencia.
 Análisis del contexto globalizado y post-moderno donde viven, piensan, sienten y actúan nuestros muchachos.
 La propuesta de Jesús como camino hacia la plenitud y realización personal para el hombre y la mujer de hoy, desde una experiencia fundacional de concebirse como hijos de Dios y hermanos de los otros. Ello requiere el desarrollo de una propuesta espiritual que nos acerque a esa vivencia. De acá se van desprendiendo enfoques, énfasis y dimensiones para la propuesta de pastoral.

José Gregorio Terán S.J., Marco de la Pastoral en Fe y Alegría Venezuela (pág 15-18) 2016

martes, 14 de febrero de 2017

Síntesis de los Comentarios del Capítulo I

MARCO DE LA PASTORAL EN VENEZUELA (RESUMEN MENSUAL)
                              
                               Capítulo I: UNA OBRA EDUCATIVA EVANGELIZADORA.
                                                                                                                    Página 7 a la 14

 FE CRISTIANA

La fe salva, y la educación transforma. El nombre de Fe y Alegría está inspirado en dos dones maravillosos, como lo son el don de la fe y el de  la alegría.

Como se escribe al comienzo la fe salva, y una educación de maestros creativos y llenos de alegría transforma a todos aquellos estudiantes cuya realidad es dura, excluyente y marginal.

Ante lo expuesto nace el maravilloso proyecto de Fe y Alegría como un modelo de escuela necesaria de calidad, que se centra en la persona de Jesús, cuya opción es por los más pobres, los excluidos y necesitados.

Este proyecto inspirado  por el Espíritu Santo cuyos cimientos están basados en la vida de Jesús, busca la inclusión y transformación de todos los actores que forman parte de dicho movimiento y de los estudiantes que han tenido la dicha de pasar por nuestras escuelas, no solo para ser educados y transformados sino además para  liberarlos de la mediocridad, convenciéndoles que son hombres y mujeres con un gran potencial, capaces de cambiarse a sí mismos y al entorno que los rodea, con una educación de calidad que les permite ser mejores personas

Practicantes de valores humano-cristianos tales como: El amor, la justicia, la humanidad,  la solidaridad, la equidad, la tolerancia y el reconocimiento del otro como persona, configurándonos como centros educativos verdaderamente evangélicos, levadura en la masa de educación, que se asumen y entienden como comunidades de aprendizaje y vida

VIVENCIA CRISTIANA

Nuestro movimiento se  caracteriza por tener una planificación Cristo céntrica, es decir que todos los que formamos parte del  movimiento Fe y Alegría deberíamos tener a Jesús Cristo como el centro de nuestras  vidas, como ese motor que impulsa a salvar a nuestros protagonistas que son los más pobres, excluidos y olvidados aquellos que encontramos donde termina el asfalto permitiendo a su vez que éstos, puedan gozar por medio de la inclusión a  un sistema educativo de calidad que les permite una fascinante transformación, mediante docentes y directivos  que hacen su Labor de educar día tras día enfocados en un trabajo de equipo, que está en constante movimiento inspirado por  la práctica del amor,  tal como se cita en Corintios 13,1-7  la cual expresa o se interpreta sino se tiene amor, vana es nuestra práctica educativa pues fue el primer mandamiento que Jesús nos dejó, el cual al aplicarlo permite la formación de un mundo estudiantil fraterno  lo cual  permite  favorecer la formación integral de nuestros estudiantes, que vienen a ser nuestra razón de ser y existir.

 IDENTIDAD CATÓLICA

La práctica educativa de nuestros centros Fe y Alegría está enmarcada en la fraternidad con la que se suelen realizar las actividades de enseñanza, cargadas de creatividad cuyo horizonte es dar una formación  que humaniza.

Nuestras escuelas son de identidad cristiana  simplemente porque están basadas en los evangelios, que anuncian las enseñanzas de Jesús, como lo podemos citar en el evangelio de Marcos: "Yo los haré pescadores de hombres" de acuerdo a esta identidad Cristiana, los docentes seremos los pescadores y los estudiantes los excluidos de nuestra sociedad a quienes hay que  pescar y transformar mediante la práctica educativa. Como  hacerlo simplemente no dejando de ir nunca a la fuente del Espíritu Santo, donde brota la ciencia y la sabiduría de todo aquel que identificado con el movimiento,  no se cruza de brazos sino que lucha por hacer algo distinto aunque esto signifique nadar contra corriente.

Pues la meta no está centrada solo en los educandos  va más allá de ellos, somos ambiciosos y la sabiduría que obtenemos de la fuente la utilizamos para transformar a los que laboran en nuestras escuelas y los que hacen vida dentro y fuera de ella, mediante un trabajo de equipo que delega funciones, donde todos son líderes de un proceso  que cambia vidas. Y permite la construcción del hombre que  busca de Dios, sepa discernir y se encamine por el camino del amor, la paz y una sana relación con los otros.


                                                        Rita Escalona 
__________...._______________......__________

                        
FE CRISTIANA 7- 10

Nuestro  primer nombre es Fe, porque nuestro Movimiento ha querido ser, desde el comienzo, un grupo de hombres de fe, pensando en que a su debido tiempo seremos un verdadero ejército de hombres de fe, porque la fe salva y la fe conquista. Fe en que Dios es nuestro verdadero Padre, y su Cristo, nuestro hermano; y que, por este Padre común y por este Hermano, somos todos los hombres hermanos, por ser hijos de Dios”
Fe y Alegría desde sus inicios agrupó a personas de fe, religiosos(as) y laicos(as), quienes concibieron su acción educativa como compromiso cristiano de transformación de las estructuras de exclusión socioeducativas, para construir un mundo más justo y más humano.
Fe y Alegría es así, una obra educativa y una obra evangelizadora bajo la convicción de que una educación integral debe tener un carácter evangelizador, de buena nueva, un carácter de salvación. Por ello, Vélaz  afirma que hay que “educar por encima de todo, porque educar es salvar.
Aspiramos un modelo de sociedad justa y productiva: donde se respete a la persona, su dignidad, sus ideas y valores culturales, humanos y espirituales; donde se viva en igualdad de derechos y deberes, suprimiendo la discriminación por razones de raza, sexo, religión, ideología política u otras; donde se tenga acceso real a la satisfacción de las necesidades humanas básica

VIVENCIA CRISTIANA 11-12

Fe y Alegría nace de una exigencia del Espíritu en la Iglesia que luego se hará patente en el Concilio Vaticano II, en las Conferencias Episcopales de América Latina de Medellín (1968) y de Puebla (1979): abrirse a las necesidades del mundo y la historia, y asumir las opciones de Jesús
La vivencia en Fe y Alegría se representa por una serie de valores:

·                    El énfasis en lo comunitario y la solidaridad que nos lleva a privilegiar el trabajo en equipo.
·                     Aprender a hacer del trabajo diario una oportunidad de gozo, alegría y crecimiento personal, que no es otra cosa que comenzar a vivir la praxis como una misión desde la que nos realizamos personalmente.
·                     Cultivo de una sensibilidad que se manifiesta en el modo de acercarnos y conocer la realidad, de dejarnos interpelar por ella y mirarnos desde la relación con los otros.
·                     Responder a la complejidad de la realidad con respuesta integrales que vinculen a otros, sean personas, programas e instituciones

IDENTIDAD CATÓLICA, 13-14


En nuestros centros se viven los valores del evangelio. Estos valores se expresan, trasmiten, se manifiestan en las estructuras, dinámica y funcionamiento del centro, en la creatividad pedagógica, en relaciones fraternas y educativas, en ambiente humanizados.
Igualmente aspiramos un modelo de Iglesia que se entiende a sí misma como pueblo de Dios, como comunidad de creyentes, seguidores de Jesús, que tiene la misión de anunciar y construir su Reino aquí en la tierra. Una Iglesia comprometida con el ser humano, inserta en el mundo de los empobrecidos y discriminados, por los que opta. Una Iglesia testimonial y coherente, que anuncia la Buena Noticia y denuncia todo lo que atenta contra la Utopía del reino
El gran reto hoy es irnos configurando como centros educativos con sabor a evangelio, levadura en la masa de la educación. Los centros educativos católicos deben entenderse y asumirse como verdaderas comunidades de aprendizaje y vida.
Nuestra gran fuerza nos viene del Espíritu del Señor, del Espíritu Santo. Él nos convoca, anima y fortalece. Pero nosotros tenemos que poner los medios: unos buenos equipos y comisiones de trabajo que nos permitan organizar y gestionar las acciones, personas, tiempos y esfuerzos en los distintos centros educativos en la búsqueda de los objetivos planteados 
                                                                             Niovis Bolívar

martes, 7 de febrero de 2017

Resumen del Capítulo I

FE Y ALEGRÍA UNA OBRA EDUCATIVA EVANGELIZADORA


RESUMEN DEL TEXTO.

Fe y Alegría se define a sí misma como un Movimiento de Educación Popular Integral y Promoción Social, nacido de la experiencia y compromiso de fe del Padre José María Vélaz, quien desde sus inicios agrupa a personas de fe, religiosos(as) y laicos(as), quienes internalizan su práctica educativa como compromiso cristiano de transformación atendiendo a las masas excluidas y desprovistas de atención tanto social como educativas, para construir la nueva persona y la nueva sociedad que se aspira, un mundo más justo y más humano.

El Congreso Internacional de Fe y Alegría de Río de Janeiro (1991), señala que “Educación, Evangelización y Compromiso son tres dimensiones que se unifican en el acto educativo, siempre que se asuma a la mujer y al hombre como seres que se realizan en relación unos con otros”.

Fe y Alegría es así una obra educativa y una obra evangelizadora bajo la convicción de que una educación integral debe tener un carácter evangelizador, de buena nueva, un carácter de salvación. Por tanto, toda la acción educativa de Fe y Alegría tiene como base la pastoral, en la que se implican y actúan  todos los sujetos que en el Movimiento hacen vida, Fe y Alegría siente y piensa que sigue teniendo sentido proyectar y aspirar a un modelo de persona, sociedad e Iglesia inspirados en los valores que están presentes en la enseñanza de Jesús, en el Reino de Dios, modelo que todos en el Movimiento están llamados a construir.

La persona nueva la entendemos íntegramente desarrollada y realizada en todas sus potencialidades individuales, sociales y espirituales y en todas sus dimensiones, un modelo de sociedad justa y productiva: donde se respete a la persona, su dignidad, sus ideas  y la diversidad de  cultura; donde exista la igualdad de derechos y deberes, donde no se dé paso a ningún tipo de  discriminación. Una sociedad participativa y solidaria en la búsqueda de acciones comunes para la solución de los problemas o necesidades.  Igualmente aspira y sigue construyendo el modelo de Iglesia que se entiende a sí misma como pueblo de Dios, como comunidad de creyentes y seguidores de Jesús, cuya  misión es la de dar a conocer  el Reino y el amor de Dios hacia todos sus hijos  en la tierra.

Una Iglesia comprometida con todo ser humano sobre todo con los humildes y pequeños, que brinde testimonio y coherencia, una iglesia católica y ecuménica que busca la unidad de las distintas denominaciones cristianas. El carácter evangelizador de la acción educativa trasciende a través de una pedagogía evangelizadora que comunica la Buena Noticia del Reino de Dios, que trae esperanza de liberación de las cadenas de la ignorancia sobre todo a los más necesitados, y gracias a la cual cada hombre hace su propia historia, toma conciencia de su  procedencia y relación divina, de su hermandad con los demás hombres y lucha por el cambio de la sociedad.

Fe y Alegría establece  que una acción educativa evangelizadora requiere de personas comprometidas con el servicio, con la justicia y con acciones de amor, asumiéndose como ejemplo en la formación de los demás, siendo testimonios de vida y fe como seguidores de Jesús.  Donde el distintivo que  caracteriza al movimiento es la promoción de la espiritualidad apostólica realizada con constancia y dedicación por todos los actores. Por otra parte Fe y Alegría construye sus bases sobre objetivos educativos que promueven la formación integral de hombres y mujeres que analicen críticamente la realidad que  los rodea y que les permita transformar sus acciones sobre una  pedagogía evangelizadora, abiertos a todos los cambios y protagonistas de su propio desarrollo.

 Loren Villanueva

Aportes al Capítulo I: Vivencia Cristiana

Hablar de vivencia cristiana es hablar de la vida inspirada y cimentada en Cristo, y como se cita en el texto “significa tener fe, creer y hacerlo desde una experiencia comunitaria – eclesial”. Cuando se habla de una experiencia comunitaria se refiere a trabajar, vivir y compartir con y para el más necesitado.

FE y Alegría está llamada a seguir con este énfasis de vivencia cristiana ya que nace y se mantiene de ella, con raíces evangélicas bien arraigadas, donde se construye y se vive la buena noticia del reino de DIOS para los más pobres y necesitados. Este fin de semana DIOS nos da esperanza al recordarnos las Bienaventuranzas, las cuales van de la mano con el trabajo que se lleva a cabo en Fe y Alegría.

Existen elementos espirituales que sustentan esta convicción de la vivencia cristiana entre los cuales se encuentran:
El anuncio de la persona de Jesús de Nazaret, El proyecto de Jesús que no es otro que el Reinado de Dios, Opción por los pobres y excluidos, La vivencia de una serie de actitudes y valores. Elementos que transforman a las personas, instituciones y estructuras cuando se practican verdaderamente.

Para finalizar este pequeño análisis manifiesto que la vivencia cristiana se debe llevar con amor verdadero hacia el prójimo. Como lo dice la Primera Carta a los Corintios 13,1-7: “Aunque hable todas las lenguas humanas y angélicas, si no tengo amor, soy un metal estridente o un platillo estruendoso. Aunque posea el don de profecía y conozca los misterios todos y la ciencia entera, aunque tenga una fe como para mover montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque reparta todos mis bienes y entregue mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es paciente, es amable, el amor no es envidioso ni fanfarrón, no es orgulloso ni destemplado, no busca su interés, no se irrita, no apunta las ofensas, no se alegra de la injusticia, se alegra de la verdad. Todo lo aguanta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”, así estoy seguro que se transformará nuestros contextos.
Kervis Sánchez

Nuestra Identidad Católica
  La identidad  católica no es solo llevar una franela con el estampado de algún santo, la virgen o del mismo Jesús, quizás hasta el rezar el rosario delante de muchos o llevar una cruz en el pecho guindada al cuello que todos la vean; no es que  esto este malo, simplemente es que la identidad católica va mas allá, esto solo sería la forma, y el fondo es ver más allá de las narices.
   La iglesia suele asumir distintos roles en la sociedad, sobre todo garantizando ciertos derechos humanos, y como buena madre que es, vela por el tipo de  educación  que debe recibir un estudiante, y una manera de dar respuesta a esto es a través de Fe y Alegría y es por ello que la pastoral primeramente aquí es católica vinculada a la acción pastoral de la iglesia. El ver más allá nos lleva a asumir desafíos, ampliar la mirada, con entereza y confiados en el señor Jesús, que su Espíritu Santo nos convoca, anima, nos guía, nos sostendrá con mucha garra a enfrentar las adversidades que se puedan presentar al momento de querer alcanzar los objetivos planteados sirviendo al prójimo con humildad pero con eficiencia y calidad queriendo llegar a todas las personas que hacen e hicieron vida en el movimiento teniendo presentes sus necesidades particulares. No es solo pedir ayuda del Altísimo y ya, nos toca comprometernos de manera seria y responsable con buenos equipos y comisiones que permitan organizar y gestionar las acciones, personas, tiempo y esfuerzos en la búsqueda de metas alcanzar, es hacer nuestra parte y dejar que Dios haga la de él, es ser diferente a otros centros educativos y la identidad católica será lo que marque la diferencia, no para presumir, si no para asumir.
   En el día  a día se consiguen instituciones con una misión y visión bien definida pero con la falta de un ingrediente especial que los haga más interesantes, en el caso del movimiento y su sistema de mejora permite ver el norte por donde debe ir, apuntando a una calidad educativa y no es solo para hacer  buenas personas, o buenos ciudadanos con la capacidad de desenvolverse en la sociedad y que no todo quede allí, que eso de ser buena gente no basta, que es importante, sí, claro que lo es, pero retomando la frase de mirar más allá, es relevante que existan     más  “ buenos cristianos” pero que sean de calidad, y para que esto se logre es indispensable que los centros educativos católicos deban entenderse y asumirse como verdaderas comunidades de aprendizaje y  vida, de transformarse profundamente y se conviertan en semillas, que puedan ir sembrándose y que sea Dios quien se encargue de cosechar, asumiendo el compromiso de servir al prójimo, al menos favorecido, a la defensa de los derechos  del  más débil, por ello fe y alegría desde su concepción de centro educativo católico apuesta por esto apoyada desde una matriz que da su aporte para que se pueda dar a corto, mediano y largo plazo, o por lo menos se comienza.

Jesús Calderín.
Capítulo I FE Y ALEGRÍA: UNA OBRA EDUCATIVA EVANGELIZADORA

Fe y Alegría se define a sí misma como un Movimiento de Educación Popular Integral y Promoción Social, nacido de la experiencia y compromiso de fe del Padre José María Vélaz, un hombre que, interpelado por la realidad de injusticia y exclusión, decide sumar esfuerzos por transformar y humanizar dicha realidad, y para ello, convoca y anima a otros a comprometerse en un proyecto de educación y de evangelización.

Fe y Alegría desde sus inicios agrupó a personas de fe, religiosos(as) y laicos(as), quienes concibieron su acción educativa como compromiso cristiano de transformación de las estructuras de exclusión socioeducativas, para construir un mundo más justo y más humano. Este hecho le llevará a Vélaz a afirmar que “…el motor que ha impulsado a tantas personas a comprometerse con amor y sacrificio en Fe y Alegría ha sido el espíritu cristiano”

El Congreso Internacional de Fe y Alegría de Río de Janeiro (1991) nos recuerda que “Educación, Evangelización y Compromiso son tres dimensiones que se unifican en el acto educativo, siempre que se asuma a la mujer y al hombre como seres que se realizan en relación unos con otros”. Enfatiza el documento: “la acción evangelizadora se realiza por medio de modalidades claramente educativas, por itinerarios de maduración en la fe que penetran las dimensiones fundamentales de la persona, dándole unidad y sentido. En esta dirección, el proceso evangelizador desemboca en compromiso, sin él no existe educación propiamente dicha.”

Fe y Alegría es así una obra educativa y una obra evangelizadora bajo la convicción de que una educación integral debe tener un carácter evangelizador, de buena nueva, un carácter de salvación. Por ello, Vélaz afirma que hay que “educar por encima de todo, porque educar es salvar”3. Por tanto, toda la acción educativa de Fe y Alegría debe ser una acción pastoral, en la que se implican todos los sujetos que en el Movimiento hacen vida, vinculados a la gerencia, administración, gestión pedagógica, recursos humanos, comunidad, entre otros.

Esta experiencia fundacional es la que nos compromete en la misión de “Promover la formación de hombres y mujeres nuevos, conscientes de sus potencialidades y de la realidad que los rodea, abiertos a la trascendencia, agentes de cambio y protagonistas de su propio desarrollo”.4 Fe y Alegría piensa que sigue teniendo sentido esbozar y aspirar a un modelo de persona, sociedad e Iglesia inspirados en los valores del Reino, modelo que todos en el Movimiento estamos llamados a construir.

La persona nueva la entendemos íntegramente desarrollada y realizada en todas sus potencialidades individuales, sociales y espirituales. Una persona con sentido de dignidad y valoración de sí misma, consciente de sus derechos y respetuosa de la dignidad y los derechos de los demás, apasionada por la justicia, sensible, solidaria y actuante ante la injusticia y el dolor humano; fraterna y creadora, amante de la naturaleza, abierta y respetuosa de las culturas y de lo diferente; capaz de crear comunidad, de establecer con los demás relaciones de mutuo enriquecimiento, de inventar y compartir con otros la búsqueda de soluciones solidarias.

Aspiramos un modelo de sociedad justa y productiva: donde se respete a la persona, su dignidad, sus ideas y valores culturales, humanos y espirituales; donde se viva en igualdad de derechos y deberes, suprimiendo la discriminación por razones de raza, sexo, religión, ideología política u otras; donde se tenga acceso real a la satisfacción de las necesidades humanas básicas, superando la brecha entre los que tienen más a favor de los que tienen menos y promoviendo a los sectores más deprimidos; donde el desarrollo se entienda como un proceso humano, productivo, integral y sustentable para todos.6
Una sociedad participativa y solidaria: donde todos accedan a los bienes culturales, económicos, sociales y religiosos y en la que todos aporten según sus fuerzas y reciban según sus necesidades; donde se busque comunitaria y solidariamente la solución de los problemas; donde se compartan –en forma libre y responsable- las decisiones y la marcha de la misma sociedad, los medios de producción y el fruto del trabajo.

Igualmente aspiramos un modelo de Iglesia que se entiende a sí misma como pueblo de Dios, como comunidad de creyentes, seguidores de Jesús, que tiene la misión de anunciar y construir su Reino aquí en la tierra. Una Iglesia comprometida con el ser humano, inculturada, inserta en el mundo de los empobrecidos y discriminados, por los que opta. Una Iglesia testimonial y coherente, que anuncia la Buena Noticia y denuncia todo lo que atenta contra la Utopía del reino. Una Iglesia Católica, Ecuménica, abierta y en diálogo con todos, sin discriminaciones, abiertas a otras iglesias y vivencias de fe.

El carácter evangelizador de la acción educativa se historiza a través de una pedagogía evangelizadora que comunica la Buena Noticia del Reino de Dios, que trae la liberación sobre todo a los más necesitados, y gracias a la cual cada hombre hace su propia historia, se hace consciente de su filiación divina y de su hermandad con los demás hombres y lucha por el cambio de la sociedad. Una pedagogía que hace patente el evangelio en todo el quehacer y en todas las instancias de la labor educativa y enriquece la vivencia de cada ser humano con la experiencia personal de Dios.

Una acción educativa evangelizadora requiere y promueve personas comprometidas, desde su ser cristiano, en actitud de servicio, las cuales proponen como dinámica de vida “manifestaciones de la Fe en compromisos reales por la justicia”.

1. La Fe Cristiana: parte substancial de la Identidad y Misión de Fe y Alegría

1.1. En su origen, identidad y misión

Nos dice el P. Vélaz en sus escritos:
“No es nuestro primer nombre, Fe, una mera casualidad, sino el camino premeditado y el signo de nuestro primer tesoro. Es la luz que nos orienta y guía. Es la fuerza que nos hará invencibles. Nuestro primer nombre es Fe, porque nuestro Movimiento ha querido ser, desde el comienzo, un grupo de hombres de fe, pensando en que a su debido tiempo seremos un verdadero ejército de hombres de fe, porque la fe salva y la fe conquista. Fe en que Dios es nuestro verdadero Padre, y su Cristo, nuestro hermano; y que, por este Padre común y por este Hermano, somos todos los hombres hermanos, por ser hijos de Dios” (El crecimiento de Fe y Alegría, 1981)

“Somos mensajeros de la fe y al mismo tiempo mensajeros de la alegría. Mensajeros de la fe y maestros de la alegría. Debemos, por lo tanto, aspirar a ser pedagogos en la educación de la fe y pedagogos de la alegría. Dos vuelos espirituales tan hermosos y radiantes que son capaces de enamorar una vocación. Dos poderes y dos dones de Dios que son capaces de trasformar el mundo” (La pedagogía de la alegría, 1979)

“Necesitamos hombres y mujeres vitalizados, vigorizados y rejuvenecidos por la fe, en que Dios mismo quiere ayudarnos a la elevación educativa de sus hijos, potenciando en ellos un futuro mejor, construido por los poderes de la inteligencia y del amor y no sólo por los músculos proletarios al servicio humillado de insignificantes minorías” (El camino realizado y la tarea futura, 1980)

Al presentar los principales objetivos de una planificación en Fe y Alegría, el P. Vélaz insiste en la “Promoción de la Espiritualidad Apostólica”, para lo cual plantea:
“Fe y Alegría no debe pagar el menor tributo ideológico a un estéril secularismo y a una especie de respeto humano de signo laicista. En ninguna parte hacemos ostentación de catolicidad, pero en todas las ocasiones vitales nuestras energías deben proceder de raíces cristianas. Estas son nuestro distintivo y afirman fundamentalmente nuestra autenticidad. Nos denominamos “Fe” y debemos ser consecuentes con esa Fe. Nuestros Directivos sobre todo y en su tanto todo nuestro Magisterio, debe de estar integrado por hombres y mujeres de viva Fe. Esa Fe debe mover nuestros criterios y nuestras acciones, nuestro espíritu de servicio a los Hermanos, nuestra entereza y nuestra constancia, nuestro valeroso sacrificio y nuestro Amor en bien de ese inmenso pueblo tratado con Desamor por casi todos.

Nos hace falta un Cristianismo comprobado por el valor, por la austeridad en el trabajo y en el uso de los medios materiales, por la curiosidad en el mejoramiento técnico, organizativo y humanístico, según las condiciones geográficas y sociales de nuestro Pueblo más Pobre y Apartado. Un Cristianismo de Obras Activas y Vitales en bien de nuestros Hermanos más Relegados y Olvidados” (Cartas del Masparro, 28.5.84)

Finalmente, al hablar de la “bandera” del Movimiento, afirma:

“Nuestra bandera ha sido la educación integral de los más pobres, es decir, de los más menospreciados e ignorantes y como estos son muchos millones, nos hemos atrevido a la educación de millones. O lo que es lo mismo: a la liberación de millones, a la evangelización de millones, a la salvación de millones. (Fe y Alegría: características principales…, 1981)

1.2. En su Ideario
Fe y Alegría es un Movimiento de Educación Popular que nacido e impulsado por la vivencia de la Fe Cristiano, persigue los siguientes objetivos:
 Promover la formación de hombres y mujeres nuevos, conscientes de sus potencialidades y de la realidad que los rodea, abiertos a la transcendencia, agentes de cambio y protagonistas de su propio desarrollo.
 Contribuir a la creación de una sociedad nueva en la que sus estructuras hagan posible el compromiso de una Fe cristiana en obras de amor y de justicia.
Entre los medios privilegiados está una “pedagogía evangelizadora y liberadora”. Respecto a la acción educativa de Fe y Alegría se coloca como primera característica “el carácter evangelizador y pastoral de toda la acción educativa de Fe y Alegría”. En su dinámica se resalta la “manifestación de la Fe en compromisos reales por la justicia.”

De la organización de Fe y Alegría se afirma claramente el “Carácter eclesial del Movimiento11 como pueblo de Dios en el que resalta la presencia y acción de Laicos comprometidos y de Institutos de vida consagrada con sus carismas propios, en co-responsabilidad con la Compañía de Jesús, fundadora y animadora del Movimiento, y en comunicación con las Iglesias locales.”

2. Desentrañando el significado e implicaciones de la vivencia cristiana como elemento central de la identidad de Fe y Alegría

Para profundizar en la identidad de Fe y Alegría, en el año 2003, los directores nacionales lanzaron preguntas generadoras de diálogo y reflexión en todos los países y programas, y recogieron lo siguiente:

2.1. ¿Qué significa que Fe y Alegría, como Movimiento de Educación Popular, nace y es impulsado por la vivencia de la fe cristiana?
Nacer y ser impulsado por la vivencia de Fe Cristiana implica un perfil esencialmente cristiano, es decir, cimentado e inspirado en la persona de Jesús. Por eso significa tener fe, creer y hacerlo desde una experiencia comunitaria - eclesial. De hecho Fe y Alegría nace de una exigencia del Espíritu en la Iglesia que luego se hará patente en el Concilio Vaticano II, en las Conferencias Episcopales de América Latina de Medellín (1968) y de Puebla (1979): abrirse a las necesidades del mundo y la historia, y asumir las opciones de Jesús. Cristo trabajó, vivió y compartió con los más necesitados, con quienes eran rechazados por una sociedad injusta, por eso para ser fiel a ese impulso del Espíritu, Fe y Alegría tiene que hacer constantemente una opción por los pobres, desde los pobres y para los pobres, quienes son su razón de ser.

Fe y Alegría está llamada a vivir sus raíces evangélicas desde la renovada acción del Espíritu que mueve a dar respuestas dinámicas y novedosas a las cambiantes situaciones que vive el mundo. Es querer responder a ese gran amor e invitación de Dios, haciendo de la educación, la organización y la comunicación medios de evangelización, de lucha por lograr unas condiciones dignas de vida para todos, de humanizarnos y hermanarnos.

En tiempos cuando abundan las propuestas religiosas, se desvanecen los contenidos y las palabras se prestan para cualquier significado, incluso para no decir nada, consideramos necesario dar razón de nuestra fe, comunicar y compartir lo que nosotros pensamos, creemos, deseamos e intentamos vivir.

2.2. ¿Cuáles son los elementos de espiritualidad que sustentan esta convicción?

Entre otros, se resaltan los siguientes:
 El anuncio de la persona de Jesús de Nazaret, como verdadero Hombre y verdadero Dios, con una opción clara por el Reino y su justicia. Anuncio que deseamos asumir plenamente también como institución, en todo el proceso constructivo de nuestra labor educativa y comunicacional.
 El proyecto de Jesús que no es otro que el Reinado de Dios como una trasformación de las personas y de las estructuras, con nuevas formas de ejercer el poder, con métodos que contribuyan a la humanización de nuestro mundo.

 Opción por los pobres y excluidos.
 La vivencia de una serie de actitudes y valores tales como:
o El énfasis en lo comunitario y la solidaridad que nos lleva a privilegiar el trabajo en equipo.
o Aprender a hacer del trabajo diario una oportunidad de gozo, alegría y crecimiento personal, que no es otra cosa que comenzar a vivir la praxis como una misión desde la que nos realizamos personalmente.
o Cultivo de una sensibilidad que se manifiesta en el modo de acercarnos y conocer la realidad, de dejarnos interpelar por ella y mirarnos desde la relación con los otros.
o Responder a la complejidad de la realidad con respuesta integrales que vinculen a otros, sean personas, programas e instituciones.
o De ahí, la importancia del reconocimiento de lo distinto, del otro, de lo plural.
o Una manera de vivir que contagia y convoca y nos abre a la trascendencia y al sentido.
o El servicio que se expresa en el modo cómo realizamos nuestras responsabilidades, la manera de ejercer la autoridad y en el voluntariado.
o La preocupación por un “clima organizacional” que estimule la sinergia, dé sentido de pertenencia y haga aflorar lo mejor de cada uno.

3. ¿Qué decimos cuando afirmamos la identidad católica de nuestra educación? 

Que en nuestros centros se viven los valores del evangelio. Estos valores se expresan, trasmiten, se manifiestan en las estructuras, dinámica y funcionamiento del centro, en la creatividad pedagógica, en relaciones fraternas y educativas, en ambiente humanizante.
 Todo centro católico oferta y lo concreta en su Ideario, carácter propio y Proyecto Educativo, una formación integral a partir de la concepción cristiana o evangélica de la persona. Al objetivo general y común de toda educación de hacer buenas personas y buenos ciudadanos, la educación católica añade “buenos cristianos”. Se trata, en definitiva, de incorporar al hoy tan trillado concepto de calidad, el que sean “cristianos de calidad”. Esto debe llevarnos a revisar los indicadores de vida cristiana que, como todo, han ido cambiando con el tiempo.
 El gran reto hoy es irnos configurando como centros educativos con sabor a evangelio, levadura en la masa de la educación. Los centros educativos católicos deben entenderse y asumirse como verdaderas comunidades de aprendizaje y vida. De ahí que el modo de organización y de comunicación, de ejercer la autoridad y el poder, la forma en que se tratan los diferentes miembros de la comunidad educativa, el respeto a la diversidad y las diferencias, la responsabilidad y el compromiso con que cada uno asume sus tareas y obligaciones, la defensa de los derechos de los más débiles, la solidaridad y discriminación positiva que se practica en todos los recintos y tiempos escolares que privilegia a los menos favorecidos y estimula la pedagogía del amor y de la
alegría, la manera como se resuelven los problemas y se enfrentan los conflictos, los modos de celebración, trabajo y producción..., deben pensarse y estructurarse desde los valores evangélicos. Se trata, en definitiva, de transformar profundamente nuestros centros educativos para que se conviertan en semillas y ya también microcosmos de la nueva sociedad que pretendemos, del reino que proclamamos y buscamos.

Desde esta perspectiva afirmamos que: La pastoral en Fe y Alegría tiene identidad católica definida, con perspectiva ecuménica, y en diálogo interreligioso.

 Somos católicos. Fe y Alegría es una de las respuesta de la Iglesia Católica Latinoamericana en su lucha para contra la pobreza y la injusticia, específicamente en lo educativo. Por eso nuestra pastoral es católica y está vinculada a la acción pastoral de Iglesia. Quiere ser una pastoral inculturada y en diálogo ecuménico con otras iglesias.
 ¿Qué significa encarnarse hoy y aquí? ¿Cómo animar una pastoral inculturada? Es un desafío que nos exige ir más allá de lo mínimo, de la mera formalidad, de la rutina, de lo que siempre se ha hecho. No bastan meras actividades y cronogramas. Hay que preguntarse qué es lo que toca hacer ahora y cómo hacerlo para alcanzar los objetivos. Nos encomendamos al Espíritu Santo para que nos dé la valentía y la garra de los primeros evangelizadores, y la sabiduría para discernir cómo actuar para estar a la altura de los tiempos y servir con mejor calidad a nuestros destinatarios.
 Deseamos llegar a todos las personas del Movimiento. Alumnos y ex alumnos, maestros, personal obrero, administrativo y directivo, padres y representantes, y a la comunidad que nos rodea. Para ello es necesario propuestas evangelizadoras y formativas para cada uno de ellos, teniendo presente sus particularidades y tiempos.
 Nuestra gran fuerza nos viene del Espíritu del Señor, del Espíritu Santo. Él nos convoca, anima y fortalece. Pero nosotros tenemos que poner los medios: unos buenos equipos y comisiones de trabajo que nos permitan organizar y gestionar las acciones, personas, tiempos y esfuerzos en los distintos centros educativos en la búsqueda de los objetivos planteados.

Padre José Gregorio Terán.

Bienvenidos



Comunidad de Aprendizaje: Ciudadanía-Pastoral  (Zona Central)

Libro: MARCO de la PASTORAL en Fe y Alegría VENEZUELA 2016.
                               Padre Goyo Terán.

                LECTURA: Segundo Lapso_ Enero-Abril 2017

Todos leemos el capítulo correspondiente. Los encargados de hacer el resumen de las páginas asignadas, lo publican en el correo de pastoralfeyalegria.central@gmail.com y luego, todos comentamos por este blogg, dando nuestro aporte.
 Luego, hay quienes hacen la síntesis final de todo lo dialogado en el grupo sobre ese capítulo, y así hasta culminar el libro.

¡Gracias¡  El libro está servido… ¡Buen provecho!

Fechas límite de publicación  del Resumen
Capítulos
Resumen del texto
Síntesis Final
31 de enero
Capítulo I
Una obra Educativa
Pág. 07-10: Fe Cristiana LOREN

Rita
15 de febrero
Pág. 11-12: Vivencia Cristiana KERVIS

Pág. 13-14: Identidad católica. JESUS

17 de febrero
Capítulo II
Educación Popular
Pág 15-18 ISA

Meibel
26 de febrero
28 de febrero
Cap. III Pastoral Educativa
Pág 19-21 LUZ MARINA

Norelys
15 de marzo
17 de marzo
Capítulo III
Modelo de Escuela Necesaria

Pág. 22-26 Articulación con los procesos ABELARDO

Nancy
29 de marzo
Pág. 27-34 Articulación con Enseñanza Aprendizaje LILIAN

31 de marzo
Capítulo IV
Matriz Pastoral

Pág. 35-49 Pastoral de Aula ANGELICA

Nardys
12 de abril
Pág. 50-55 Acompañamiento YOXI

Pág. 56-65 Espiritualidad KARINA

14 de abril

Capítulo IV
Matriz Pastoral

Pág 66-82 Pastoral Contextualizada FREDDY

Nelly
28 de abril
Pág. 83-89 Gestión Pastoral NIOVIS