jueves, 4 de mayo de 2017

Capìtulo V Matriz Pastoral: Pastoral de Aula

Pastoral de Aula:

La matriz de pastoral es el referente para todo aquello que implica la coherencia de lo que se dice y es necesario hacer en cuanto a  vivir lo más semejante a Jesús, si entendiéramos a profundidad esto lo demás sería mucho más fácil. No se puede dejar todas las acciones pastorales en una persona solamente o en alguna actividad específica en un tiempo litúrgico determinado, la pastoral es algo constante y evidente a diario en todo el desenvolvimiento de una comunidad escolar.
 Cuando se habla de una pastoral de aula es porque desde allí debe sentirse un ambiente impregnado del evangelio (aula sabor a evangelio), cada minuto y momento de la jornada diaria, así como promover las acciones específicas para  el crecimiento personal, la espiritualidad y el compromiso cristiano; que desde el aula no solo se puedan compartir conocimientos que se encuentren el currículos académicos, sino, también promover la pastoral.
Al mencionar aula con sabor a evangelio, viene a la mente poder ser y hacer las cosa como Jesús,  una acción pedagógica en clave pastoral, con una intencionalidad evangelizadora, donde el proceso de enseñanza aprendizaje sea acompañado pedagógica – pastoralmente, ofreciendo a diario una formación integral de la persona, tocando mente, corazón y buenas acciones, lo único que permite una sana convivencia; que el punto de partida para todos los momentos de aprendizaje sea la pedagogía del amor y la alegría, fomentando experiencias  que permitan el servicio solidario al más necesitado, débil, marginado, pequeño, aquel que se encuentra rechazado de algún modo por el entorno; promover la formación de una inteligencia capaz de analizar, crear, resolver problemas, poseer otras visiones y opciones ante momentos que se puedan presentar en las realidades que vivimos hoy, una inteligencia con capacidad crítica. Es necesario también garantizar el diálogo y trabajo en equipo, donde se pueda comprender que la diferencia con el otro me complementa; así como la importancia de fomentar la formación del gusto y de la sensibilidad, de esta manera la persona realza y reconoce lo bello, auténtico, original desde la imaginación desarrollando las potencialidades creativas de cada persona desde sus propios talentos.
Así mismo es importante poder entender los elementos desde donde se impregna de evangelio el aula, partiendo del testimonio del educador, sin olvidar que la palabra y acción del educador son sagradas (el evangelio para sus estudiantes) lleno de buenas acciones pensando principalmente en el bien común del grupo con el que se desenvuelve, que pueda decir si y mantenerlo pero cuando es necesario el no también lo pueda hacer; un docente que tenga la capacidad de poder actuar como Jesús lo haría, atendiendo a todos por igual, compartir con generosidad e ilusión lo que tiene. La evaluación debe motivar al profesor y ayudar a crecer al estudiante desde nuevas estrategias que ayuden a superar dificultades presentes; por otro lado tenemos las actitudes, que desde el currículo se puede promover perfectamente con los temas, motivando desde la lectura investigación y otras desde valores como la solidaridad, apoyo a la compañero, respeto al momento de intervenir, opinar y escuchar, la dedicación en sus compromisos; acciones como estás ayudarían a la construcción de una sociedad mejor. Es necesario que los temas transversales y lemas anuales del centro y el movimiento como tal sean impregnados del evangelio, así como en la concreción del currículo en los niveles educativos y del aula porque permitirá en el estudiante la construcción del conocimiento y la vivencia de valores humanos cristianos. También es necesario los espacios de formación a los docentes, que les permita compartir lecturas, reflexiones, situaciones similares y como poder solucionarlas.
Por otro lado es necesario resaltar la presencia de la pastoral en la dinámica del aula desde al momento que llegan los estudiantes, donde sean recibidos con alegría y cariño, esto les permite tener confianza y seguridad; un espacio acorde para pasar gran parte del día, acogedor, bien ambientado con lo realmente necesario, frases que inviten a la práctica de valores humanos cristianos, distribución de los muebles que inviten al compartir e intercambio de experiencias, propiciar espacios de encuentro para educadores y estudiantes donde se compartan juegos y actividades dinámicas. El acompañamiento al estudiante debe hacerse personalizado, así se puede atender eficazmente desde sus necesidades y realidades propias; motivar siempre el trabajo en equipo y aprendizaje cooperativo; es necesario mantener un diálogo cercano a los jóvenes, esto permite  seleccionar estrategias atractivas e integradoras para una mejor calidad de vida. Las normas de convivencia atiendan el orden de la escuela y los espacios, al ser retomadas y reflexionadas con los estudiantes se hacen consientes  del respeto y valoración para la convivencia diaria, otro punto que es de gran importancia  sería el error y su beneficio en el aprendizaje, porque a través de este puedes reflexionar, retomar, analizar y mejorar las próximas acciones, y esto no solo sería con los estudiantes, sino, también con el docente, mostrándose sincero ya es más cercano y confiable como persona.El aprendizaje del diálogo y resolución de conflictos invita primero que nada a espacios reflexivos donde la comunicación pueda ser fluida y sin juicios que afecten al otro,  incentivando siempre hacia una cultura de paz; el docente debe evitar ser autoritario ya que de esta manera los estudiantes demostrarían resistencia a lo impuesto; es necesario  promover la participación estudiantil,  la construcción del conocimiento basado en la interacción dialógica, recuperando lo que saben los estudiantes, poniéndolo en contacto con nuevas ideas; atender la diversidad desde una opción que privilegie a los sectores más vulnerables; resaltar la importancia de los contenidos actitudinales transversales, garantizando que estos hagan referencia a los valores humano- cristianos y al desarrollo de habilidades sociales, por último en este espacio es necesario resaltar la vinculación de contenidos de las áreas con la formación en valores, pero, para ello el docente debe estar claro y pueda realizar las vinculaciones adecuadasa las situaciones presentes, así como aprender a manejar la metodología de la propuesta: ver- Juzgar- actuar.
Seguidamente es necesario mencionar la acción evangelizadora del educador, desde sus acciones lo más semejante a Jesús, un educador que tenga la capacidad de acompañar a sus estudiantes desde sus propias realidades, respetando y entendiendo ritmos propios, animando, escuchando y  ayudando a superar sus problemas, perdonando cuando hay que perdonar y denunciando cuando hay que denunciar; reconociendo primero que nada que lo más importante de cada centro son los estudiantes. Por ello, se pretende para favorecer participación activa del educador en la acción pastoral, desde los macro indicadores del proceso pastoral desde los siguientes aspectos: la vocación del educador, Jesús como modelo de maestro y el perfil del educador cristiano.
La vocación del educador como primer aspecto nos lleva a pensar ciertamente si lo que se quiere en realidad es realizar este servicio, al no estar conscientes y claro de ello, sencillamente se alcanza la mediocridad y hacer las cosa por hacerlas, es necesario crear condiciones que permitan al educador reflexionar y preguntarse si lo que eligió ser pretende lo que realmente le corresponde, porque todos podemos en un momento determinado tener las mismas funciones y responsabilidades, solo que cada quien le dará su propio matiz de acuerdo al empeño y cariño que le ponga cada día. Es importante motivar al docente a repensar acerca de lo que eligió ser, que no fue precisamente para ganarse la vida, ni atender niños ni jóvenes, mucho menos para vaciar conocimiento  de una generación a otra, o usar la tecnología en el aula, peor aún escuchar decir que fue la carrera más fácil en la que pudo entrar y no exige actualizaciones.
Que bueno sería encontrar el sentido de lo que hacemos, porque esto nos permitiría trabajar con mayor entusiasmo y alegría cada día, demostrando actitudes positivas en todo momento a pesar de lo que se pueda presentar en nuestras realidades. Para ello es bueno tomar como referente el objetivo fundamental de Fe y Alegría, donde se pretende la formación de sujetos autónomos, capaces asumir responsabilidades, convivir con otros solidariamente, ayudando a crecer al otro desde sus virtudes y talentos. Además de esto es relevante entender el sentido de para que somos llamados, comprendiendo que es la apertura a nuestro propio camino de realización, encontrando a ese algo o alguien por quien vale la pena vivir con pasión, con gusto y entrega; se necesita persistencia, disciplina y aguante, como decisión personal, no algo impuesto o porque te corresponde.
Algunos puntos que podríamos considerar para saber si ser educador es lo que realmente se quiere sería por ejemplo: si se siente alegría al enseñar o educar alguien; si desarrollando esta actividad, se crece como persona y desarrolla lo mejor de cada uno, poniéndole corazón diariamente; si con la actividad que realiza ayuda a otros realmente a crecer como personas; si figuras de algunos maestros anteriores son modelos de vida. La llamada a ser docentes es algo tan personal y profundo, que debería ser una decisión y elección con una finalidad, que no quede en una vocación personal, sino, en un servicio para compartir con toda una comunidad escolar, ocupándose al mismo tiempo del crecimiento y perfeccionamiento de la otra persona, así como del crecimiento personal cuando estás el servicio de otro, lo que lleva a ser mejor maestro cada día.
Un segundo aspecto sería el Maestro Jesús como modelo, primer pedagogo por excelencia, sin una formación universitaria ni investigaciones realizadas para enseñar a las personas con una coherencia única entre lo que decía y hacía, a eso estamos llamados los docentes a vivir cada día como mejores personas, creciendo permanentemente y ayudando a otros hacerlo, por esto la necesidad de que los educadores cristianos cada día busquen más parecerse a Jesús porque no hay mejor ejemplo que él de buscar para la persona una vida en plenitud; la pedagogía de Jesús siempre encontró la formación integral  y cambios profundos en los que lo escuchaban haciéndose valer de la palabra y el ejemplo, practicando la pedagogía del  amor, de la creatividad, de la libertad y la crítica o la pregunta; a Jesús le gustaba llegar a la gente, provocar su reflexión y conversión, ayudarles  a que se plantearan en serio su vida,  el por qué y para qué de su vida; Jesús se hizo hermano de todos , en especial de los rechazados y excluidos, fue el buen samaritano que se dedicó a curar a los golpeados del camino; vivió la vida verdadera, la vida de auténtico hijo, una vida que el padre quiere que vivamos todos, él se hizo sal para dar sabor a la vida, luz para alumbrar caminos, pan para alimentar corazones y vino para alegrar y poner  entusiasmo en las vidas vacías y sin sentido; pudo proponer las bienaventuranzas como un programa de plenitud y la felicidad , porque él las vivió todas; buscó cumplir en todo momento la voluntad del Padre, compartió con todos el pan, perdonó siempre incluso a los que le sintieron sentir más dolor, superó las tentaciones con la ayuda del Padre, a quien siempre recurría, sobre todo en los momentos más difíciles; la primera estrategia utilizada por Jesús fue la pregunta para dar apertura a  la conversación y el diálogo, también a la conversión; fue un excelente comunicador que llegaba  la mente y el corazón de la gente porque hablaba con un lenguaje sencillo; para él lo importante no era saber, sino actuar, comprometerse, no trataba  tanto de convencer, sino de convertir.
Por último aspecto recordamos el perfil de un educador cristiano, donde se pretende continuar los pasos de Jesús y su proyecto y al mismo tiempo motivar a sus estudiantes por continuar sus pasos y la construcción del reino; es ser una persona espiritual, llena de caridad, que hable con su testimonio de vida, mostrándose en la ayuda con el más necesitado, una persona sincera que reconozca sus fallas y limitaciones; es como se mencionó en párrafos anteriores ayudar a los estudiantes hacerse conscientes de sus talentos y virtudes para la construcción de sus proyectos y metas. Un educador cristiano sabe que seguir a Jesús es lo único que le va a permitir fomentar un ambiente de fraternidad, enseñando y formando para la vida, no llenando a sus estudiantes de conocimientos y contenidos teóricos que en corto tiempo se pueda olvidar, comprende que así encuentra su propia plenitud. Es una persona llamada a la formación constante asumiendo como un compromiso estar preparado ante los momentos que se presenten, fortaleciéndose en la oración y  diálogo con Dios principalmente, además de sentirse agentes de cambio haciendo el esfuerzo necesario por construir y vivir los valores con coherencia entre lo que se dice y se hace, cada día con mayor entusiasmo , creatividad, alegría, actualizaciones, atreverse a romper esquemas que favorezcan a la comunidad escolar en general, donde los primeros beneficiados sean los estudiantes, sin rutinas que hagan sentir desmotivación y apatía en el ambiente, sino todo lo contrario; es que cada día el educador se muestre feliz por lo que hace porque entiende que no se es maestro por obligación de cumplir con un horario, sino porque es su vocación.
Angélica Villamizar

lunes, 17 de abril de 2017

Capítulo V Matriz de Pastoral: Gestión de la Pastoral

GESTIÓN DE LA PASTORAL


Pastoral:  es una palabra que se puede traducir como el cuidado y asesoramiento espiritual a los miembros de una comunidad, en este caso nos podemos referir específicamente a una comunidad escolar. Por lo tanto, se puede decir que la pastoral es una forma o estilo de vida,  que adopta un centro educativo para brindar a su personal una forma diferente de enseñar y educar  bajo los valores Humano- Cristiano siguiendo las enseñanzas de Jesús de Nazaret. 
El responsable de la pastoral es el Equipo directivo, en cuanto líder y responsable de todo el proyecto educativo del centro. El pastoralista se encargara de organizar, impulsar, orientar, planificar y ejecutar conjuntamente con  la comisión de pastoral y las diversas instancias que el centro genere  la gestión y necesidades  del centro.

          La gestión debe estar   embebida de espiritualidad,  enriquecida por la imaginación y audacia  que  rompa con la rutina,  la inercia y  la rigidez.
            El proceso de la  planificación de pastoral  no debe ser una actividad aislada, sino el resultado de la conjunción de esfuerzos de los directivos con las coordinaciones de pastoral y pedagogía, y con todos los demás actores (instituciones u organizaciones) del centro educativo, creando   condiciones para que esas grandes opciones se hagan realidad, es pertinente que tengamos claridad de lo que queremos lograr: hacia dónde vamos, qué queremos lograr.
La organización de la pastoral ayuda a la población  estudiantil creando y acompañando  grupos estables  y genera canales de participación además de integrar a los miembros de la comunidad educativa en la gestión de la escuela.
             
Impulsar la pastoral requiere de un liderazgo compartido que convoque, articule, anime, proyecte y acompañe  creando un estilo de vida que, al servicio de la misión de Jesucristo  inspirados  en los Ejercicios Espirituales, para orientar y acompañar el proceso de desarrollo humano en lo personal y comunitario, hacia la excelencia integral, en la formación de hombres y mujeres para los demás y con los demás.
No podemos dejar de lado un elemento bien importante como es la evaluación, donde se visualice una continua renovación  ajustes  de objetivos, planes y proyectos.

La actitud que debe tener un pastoralista debe estar impregnada de amor, fe, esperanza teniendo como bandera la palabra de Dios.


Niovis Bolívar
Fe y Alegría Monseñor José Alí Lebrún

Capítulo V Matriz de Pastoral: Espiritualidad y Compromiso Cristiano.

ESPIRITUALIDAD Y COMPROMISO CRISTIANO

   
Uno de los paradigmas educativos de Fe y Alegría es educar el espíritu, como medio pedagógico para el crecimiento personal, así como para la prevención y resolución de conflictos. Para ello la pastoral educativa juega un papel importante en el impulso de métodos para el acercamiento a la fe, el desarrollo permanente de la interioridad, el conocimiento y seguimiento a Jesús de Nazaret, los valores y el compromiso como cristianos.
     Por lo tanto, una de las labores arduas de los docentes, es guiar a los estudiantes, es por ello que es necesario enamorar a cada uno de los educadores del movimiento. Los Educadores populares deben apuntar a acciones y estrategias para que se cultiven dimensiones importantes en los estudiantes como son:
· Cultivar la dimensión interior de la persona y su espiritualidad la cual forma parte del hecho educativo.
· Para acompañar la iniciación y desarrollo de estas dimensiones, se requiere de una pedagogía específica, una didáctica y unas competencias. Por lo que se requiere un docente creativo y dispuesto al hecho pedagógico de estas dimensiones.  
· Es necesario brindar al docente, un acompañamiento sistemático que le permita planificar, desarrollar y evaluar actividades relacionadas con estas dimensiones.
· Estas actividades deben entrar en la planificación ordinaria del docente. De lo contrario, siempre quedará para después, para cuando haya “un chancecito”.
¿Qué entendemos por espiritualidad e interioridad en Fe y Alegría?
Son realidades íntimamente relacionadas, es difícil diseccionarlas, dividirlas. Para Javier Melloni, la interioridad es el piso sobre el que puede construir y vivir una experiencia espiritual. Es el “equipamiento” humano necesario para saborear y vivir personal y comunitariamente, aquello que desde la tradición cristiana identificamos con el Misterio del Dios Vivo, revelado en Jesús de Nazaret.
El desarrollo de la interioridad es lo que le permite al sujeto vivir su espiritualidad. La espiritualidad es lo que cualifica la experiencia subjetiva de la interioridad. Para un creyente no es pensable una espiritualidad sin interioridad, van estrechamente unidas. Pero para un no creyente no necesariamente es así.
Para Fe y Alegría, la espiritualidad cristiana es la vivencia de nuestra interioridad a la luz del evangelio del Reino. El evangelio del Reino anunciado y vivido por Jesús de Nazaret.
Haciendo una adaptación de los tres círculos concéntricos que Farrán propone,
· El círculo exterior es de carácter más universal (nosotros le llamaremos interioridad); todos tenemos facultad para ello.
· Segundo círculo, el de la espiritualidad, el de la relación entre el yo y la realidad fundamental. Presupone un acto de fe. En nuestro caso, toca la espiritualidad cristiana.
 · Tercer círculo, el de la confesionalidad. Indica la adhesión a una determinada comunidad religiosa. En nuestro caso, la comunidad cristiana católica.

Acerca de la Interioridad
· La interioridad es una dimensión antropológica fundamental de la persona, que le brinda la capacidad de reconocerse desde dentro y de relacionarse desde lo auténtico y lo profundo de sí.
· Interioridad es un lugar para el silencio, en el que nos encontramos, luchamos y nos reconciliamos con nosotros mismos y encontramos emociones que nos duelen o nos alegran.
· La interioridad es la “la capacidad de reflexionar y guardar en el corazón lo que vamos viviendo y experimentando (introspección) y de ponerla de manifiesto en una forma de ser, siendo capaz de reconocerse y relacionarse sanamente consigo misma, con los demás y el entorno.
· El objetivo del cultivo de la interioridad es ayudar a los alumnos a conectar consigo mismos, acertar con claves que les permitan “conectar” con lo que otros “son” y con lo que la “realidad” es, viviendo desde lo mejor de sí mismos, con capacidad de procesar lo que viven y les afecta. Sólo así será posible un encuentro personal con Dios.

Pistas para trabajar la interioridad Darío Mollá nos propone que insistamos en:
· La pedagogía de atención: fomentar la “atención” no sólo a los detalles de lo exterior, sino a la repercusión interior de lo que percibo y vivo y a sus consecuencias.
· La pedagogía de la escucha: que va más allá de las palabras y de lo que se formula, que atiende a la variedad de formas con que las personas humanas nos comunicamos y expresamos.
· La pedagogía del “decidir cotidiano”: que invita a preguntarse el porqué de lo que se hace y lo que se deja de hacer, y, pasando por “hacer propias”. Una pedagogía de la libertad.

Acerca de la espiritualidad en Fe y Alegría
· El cultivo de una sensibilidad humana profunda que dé a la vez empatía y capacidad de discernimiento.
· La salida de la perspectiva espontáneamente egocéntrica con la que nos situamos ante las personas y ante toda realidad.
· La búsqueda de una manera de ver y vivir el mundo de una manera pacificada, compasiva y solidaria.
· Trabajar el espíritu puede significar también desarrollar “calidad humana”.
Jesús vivió la verdadera espiritualidad, porque sintió y actuó según el Espíritu en medio de su pueblo, en plena solidaridad con él. También nosotros, cuando hablamos de espiritualidad, buscamos entender y asumir ese mismo camino de Jesús: “vivir según el Espíritu”, entrar en comunicación con el Espíritu de Dios que está en la hondura de nuestra persona, y que quiere mantener un encuentro sin fin con cada uno de nosotros, para que podamos ser plenamente nosotros mismos, y así aportemos nuestra originalidad irrepetible en la construcción de la justicia y de la verdad que este mundo necesita, superando los obstáculos que la amenazan.


Pistas para trabajar la espiritualidad

La aventura de la fe es al mismo tiempo; gracia de Dios y acto humano, pura misericordia y lucha diaria. Hacer las cosas como si todo dependiera de nosotros, sabiendo que todo depende de Dios.

Formar para el compromiso cristiano: Conscientes, Competentes, Compasivos y Comprometidos
Cuando en nuestra educación buscamos formar personas conscientes, competentes, compasivas y comprometidas, entendemos la vida como un don, un regalo recibido que a su vez es don para otros. Jesús enseña que no gana la vida quien domina y oprime, sino quien sirve. El que dona su vida, aunque parece que la pierde, la gana. Este misterio de la vida es el alma de nuestra educación que busca formar hombres y mujeres “para los demás” y “con los demás”. Ese es el misterio de El Resucitado que por dar su vida no la pierde, sino que la gana y nos dona por amor y nos invita a hacer nuestro ese camino. Los conscientes, competentes, compasivos y comprometidos potencian su profesión con su espiritualidad; y su espiritualidad se potencia con la competencia profesional y capacidad de transformar y construir un mundo más humano.

Conscientes
· Personas que entienden la vida como un don y agradecen su dimensión de gratuidad, responsable de sí mismas y de su mundo; llamada a cuidarlo y mejorarlo y a hacer el bien.
· Personas que desarrollan conscientemente su libertad para decidir y usarla responsablemente, reconociendo la  de las otras personas, entendiendo que los demás no son objetos suyos, sino personas igualmente llamadas a realizarse en un “nos-otros” que los incluye.
· Personas que reconocen como su sentido y razón de ser a Dios-Amor, que nos crea a su imagen y semejanza y es origen y sentido de la vida: de la que recibimos y de la que construimos libremente.

Compasivos
Amar al prójimo como a ti mismo significa que no sólo reconocemos y amamos nuestra vida, sino también reconocemos y amamos la vida del otro como la propia y nos solidarizamos con su privación. En el evangelio aprendemos que el prójimo no es sólo el pariente, el amigo y el vecino, sino también el desconocido, distinto y lejano. Jesús nos dice “Haz eso y vivirás” (Lucas 10,28). Con eso ganamos la vida. Jesús nos dice también que Dios está ahí en ese reconocimiento (1a carta de Juan 4,12) y que lo que hacemos con el más pequeño lo hacemos con El (Mateo 25). En la hermandad y amor nos encontramos con Dios.

Comprometidos
Con la vida y con la humanidad. Comprometidos con la solución de los problemas que aquejan a la humanidad de nuestro tiempo. Esto, junto con los rasgos anteriores, se contrapone al individualismo egoísta que sólo va a lo suyo, sin importarle los males de los demás. A la compasión, el compromiso le añade actuación con visión de la realidad, la comprensión de las causas de los males, así como la construcción de instituciones y estructuras de valor. El comprometido busca su bien, pero al mismo tiempo busca que sea bueno para los demás.

Competentes

Ser competente significa no defraudar a otros que buscan los buenos servicios de esa competencia. El uso de una competencia es ambiguo: una persona muy competente puede usar sus habilidades y profesionalidad para construir o destruir, para explotar o servir, para actuar con verdad o falsedad, para dar vida o matar. Por eso no basta formar personas competentes, sino que se requieren las otras 3 para que la formación sea de calidad.

Anna Karina Torres
Fe y Alegría Oscar Fernando Benedetti.

Capítulo V Matriz de Pastoral: Acompañamiento personal, espiritual y transformador.

EL ACOMPAÑAR ES TAREA DE TODOS


Hoy en día al hablar de la educación nos damos cuenta que es un proceso multidireccional cultural, la cual se vale de personas que puedan transmitir una serie de valores y conocimientos, ayudando a enriquecer la persona en el ser y hacer. Esta transmisión es muy ventajosa a nivel personal, ya que mediante la educación dotamos a las personas de estrategias y herramientas necesarias para fortalecer las características propias de cada uno, facilitándose así la integración en la sociedad.

       Es por ello importante señalar que la educación hoy en día debe ser acompañada, y que en fe y alegría lo buscamos resaltar en cada uno de los  procesos, pero muy especialmente se nos presenta en el proceso de pastoral, señalado en el modelo educativo de Fe y Alegría (Escuela Necesaria de Calidad y su Sistema de Mejora), aquí  nos habla de acompañar a nuestros estudiantes y personal del centro de forma personal, espiritual y transformadora. Y por supuesto es aquí donde empieza la gran labor del pastoralista, asumiendo nuevos retos y compromisos, teniendo siempre presente que lo importante de acompañar es el situarse al lado del otro, escuchar, guiar y el brindar soluciones de vida.

       Cada acompañante busca distintas estrategias, metodologías, dinámicas para lograr un buen resultado en su acompañamiento y que el acompañado se sienta escuchado, con respuestas claras y soluciones prácticas para sí mismo.

       Es significativo resaltar que este proceso de acompañar no debe hacerlo una sola persona, importante que en el centro educativo organice equipos para realizar dicha función y luego puedan distribuir al personal, tanto obrero, administrativo, docente y directivo, para realizar un acompañamiento cercano, fraterno en sintonía con Jesús.

       Asimismo,  se crean espacios para los estudiantes con apoyo de los docentes (guias), en donde se pueda usar  un minuto para platicar de la vida, sus estudios, de la familia, comunidad, acciones y opciones personales, esto ayuda a conocer a nuestros estudiantes y a brindarles momentos para discernimiento sobre su vida y lograr una apertura de confianza para cuando necesiten un consejo él/ella puedan acercarse a nosotros.

Este componente es muy importante para la vida pastoral del centro, cada persona necesita un momento para ser escuchado, para hablar de sus necesidades, salir de esa rutina de trabajo y poder sentir que cuenta con ese compañero de camino que le brinda luz y hasta esperanza para seguir en el camino de la vida.

«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». Lc 24,13-25

Yoxi Sánchez
 Fe y Alegría Santa Teresita

jueves, 30 de marzo de 2017

Capítulo IV Modelo de Escuela Necesaria de Calidad

LA PASTORAL COMO PROCESO, DENTRO DEL MODELO DE LA ESCUELA NECESARIA
       
Entendiendo los procesos como las dimensiones que caracterizan nuestro quehacer educativo, el modelo de la Escuela Necesaria consta de 5 procesos:
1-      Gestión Directiva
2-      Enseñanza Aprendizaje
3-      Productividad y Emprendimiento
4-      Construcción de Ciudadanía
5-      Pastoral.
                Esos procesos están organizados en una matriz con los siguientes detalles:
*      Componentes: Que son los elementos fundamentales para el desarrollo y funcionamiento de cada uno de los procesos.
*      Aspectos: Es el énfasis que desde la concepción que manejamos en Fe y Alegría resaltamos en cada componente.
*      Macro-indicadores: Son los que desglosan los elementos del aspecto, que Fe y Alegría considera esenciales para poder ser desarrollado y evaluado.
                Por ello, La Pastoral desarrolla su aporte propio al quehacer de la institución educativa en la formación de la persona, contando con una pedagogía, estrategias y acciones que le permiten alcanzar los objetivos. De esa manera, se aspira formar una persona dirigiendo sus potencialidades y habilidades al servicio del bien común desde su proyecto de vida.
                De esta manera, resumiendo la matriz correspondiente al PROCESO PASTORAL, con sus componentes, aspectos y macro-indicadores, se resalta de la siguiente manera:
v En el componente Pastoral De Aula encontramos los aspectos:

ü Identidad Del Educador: Donde uno de sus macro-indicadores indica que el Educador vive los valores de Jesús desde la acción de enseñar.
ü Gestión De Aula: Acá resaltan los siguientes macro-indicadores; donde el docente integra estrategias explícitas que cultivan la evolución moral-espiritual de los estudiantes en la planeación, promoción de los aprendizajes y evaluación; también éste promueve estrategias orientadas al cultivo de las relaciones interpersonales y, brinda las orientaciones didácticas y metodológicas para el desarrollo de la Pastoral en el aula.

v En el componente Acompañamiento Personal, Espiritual Y Transformador encontramos los aspectos:

ü Al Personal: Con macro-indicador, donde se garantiza espacios y condiciones adecuadas para que el personal del centro experimente y disfrute el encuentro con Dios, de manera personal y comunitaria.
ü Al Estudiante: La Pastoral, junto a las otras coordinaciones, desarrolla procesos de acompañamiento individual y grupal al estudiante para brindar herramientas de discernimiento vocacional.

v En el componente Espiritualidad y Compromiso Cristiano tenemos los aspectos:

ü Seguimos a Jesús: Encontramos en uno de sus macro-indicadores; desarrollo de estrategias que promueven un espíritu misionero para comunicarse con Jesús y su mensaje de salvación; así como también, se promuevan experiencias de relación con Dios que desarrollen en las personas el deseo de ser cristiano sirviendo a los demás.
ü Compromiso con el más necesitado: entre los macro-indicadores destacados tenemos, fomentar experiencias que sensibilizan ante el más necesitado e invitan a servir de manera personal y colectiva; de igual manera, promueva el servicio a los demás, como clave para la vivencia de la alegría y la esperanza.

v En el componente Pastoral Contextualizada encontramos aspectos:

ü Comunitaria: se promueven mediaciones pastorales de integración escuela y parroquia eclesial, para el encuentro y celebración de la fe.
ü Familiar: se promueve la atención y acompañamiento de madres, padres y representantes por parte de las diferentes instancias: Docente, Equipo Directivo y Equipo Multidisciplinario.
ü Infantil y juvenil: como uno de sus macro-indicadores, el centro garantiza condiciones para que los estudiantes constituyan diferentes agrupaciones juveniles e infantiles, promoviendo la igualdad de género.

v En el componente Gestión de La Pastoral destacan los aspectos:

ü Planeación y evaluación de la acción pastoral: donde se garantiza un acompañamiento integral, sistemático, abierto al cambio, que haga viable la propuesta de Pastoral educativa en el centro.
ü Corresponsabilidad: encontramos un macro-indicador destacado; la gestión del proyecto educativo articula la pastoral con los demás procesos del modelo de la Escuela Necesaria de Calidad.

Es importante, para la comprensión y desarrollo de la matriz, realizar las siguientes acotaciones; al ser un modelo de la Escuela Necesaria, la Pastoral necesita entrar al aula, a los ambientes de aprendizaje, a los talleres y a los recesos; entra en la dinámica de planificación, evaluación y sistematización de todos los procesos.
Por lo tanto, en Fe y Alegría, no nos sirve cualquier pastoral, tiene que ser una pastoral cónsona  con la Identidad propia del Movimiento y articulada orgánicamente con los diversos procesos, acciones, instancias presentes en nuestro modelo de la Escuela Necesaria de Calidad.
            
 Licdo. Abelardo Alayon
Coordinado de Pastoral