Realizado por: Nelly Monsalve
Ciudadanía Pastoral
viernes, 12 de mayo de 2017
jueves, 4 de mayo de 2017
Capìtulo V Matriz Pastoral: Pastoral de Aula
Pastoral de Aula:
La
matriz de pastoral es el referente para todo aquello que implica la coherencia
de lo que se dice y es necesario hacer en cuanto a vivir lo más semejante a Jesús, si
entendiéramos a profundidad esto lo demás sería mucho más fácil. No se puede
dejar todas las acciones pastorales en una persona solamente o en alguna
actividad específica en un tiempo litúrgico determinado, la pastoral es algo
constante y evidente a diario en todo el desenvolvimiento de una comunidad
escolar.
Un segundo aspecto sería el Maestro
Jesús como modelo, primer pedagogo por excelencia, sin una formación
universitaria ni investigaciones realizadas para enseñar a las personas con una
coherencia única entre lo que decía y hacía, a eso estamos llamados los
docentes a vivir cada día como mejores personas, creciendo permanentemente y
ayudando a otros hacerlo, por esto la necesidad de que los educadores
cristianos cada día busquen más parecerse a Jesús porque no hay mejor ejemplo
que él de buscar para la persona una vida en plenitud; la pedagogía de Jesús
siempre encontró la formación integral y
cambios profundos en los que lo escuchaban haciéndose valer de la palabra y el
ejemplo, practicando la pedagogía del
amor, de la creatividad, de la libertad y la crítica o la pregunta; a
Jesús le gustaba llegar a la gente, provocar su reflexión y conversión,
ayudarles a que se plantearan en serio
su vida, el por qué y para qué de su
vida; Jesús se hizo hermano de todos , en especial de los rechazados y
excluidos, fue el buen samaritano que se dedicó a curar a los golpeados del
camino; vivió la vida verdadera, la vida de auténtico hijo, una vida que el
padre quiere que vivamos todos, él se hizo sal para dar sabor a la vida, luz
para alumbrar caminos, pan para alimentar corazones y vino para alegrar y
poner entusiasmo en las vidas vacías y
sin sentido; pudo proponer las bienaventuranzas como un programa de plenitud y
la felicidad , porque él las vivió todas; buscó cumplir en todo momento la
voluntad del Padre, compartió con todos el pan, perdonó siempre incluso a los
que le sintieron sentir más dolor, superó las tentaciones con la ayuda del
Padre, a quien siempre recurría, sobre todo en los momentos más difíciles; la
primera estrategia utilizada por Jesús fue la pregunta para dar apertura a la conversación y el diálogo, también a la
conversión; fue un excelente comunicador que llegaba la mente y el corazón de la gente porque
hablaba con un lenguaje sencillo; para él lo importante no era saber, sino
actuar, comprometerse, no trataba tanto
de convencer, sino de convertir.
La
matriz de pastoral es el referente para todo aquello que implica la coherencia
de lo que se dice y es necesario hacer en cuanto a vivir lo más semejante a Jesús, si
entendiéramos a profundidad esto lo demás sería mucho más fácil. No se puede
dejar todas las acciones pastorales en una persona solamente o en alguna
actividad específica en un tiempo litúrgico determinado, la pastoral es algo
constante y evidente a diario en todo el desenvolvimiento de una comunidad
escolar.
Cuando se habla de una pastoral de aula es
porque desde allí debe sentirse un ambiente impregnado del evangelio (aula
sabor a evangelio), cada minuto y momento de la jornada diaria, así como
promover las acciones específicas para el crecimiento personal, la espiritualidad y
el compromiso cristiano; que desde el aula no solo se puedan compartir
conocimientos que se encuentren el currículos académicos, sino, también promover
la pastoral.
Al
mencionar aula con sabor a evangelio, viene a la mente poder ser y hacer las
cosa como Jesús, una acción pedagógica
en clave pastoral, con una intencionalidad evangelizadora, donde el proceso de
enseñanza aprendizaje sea acompañado pedagógica – pastoralmente, ofreciendo a
diario una formación integral de la persona, tocando mente, corazón y buenas
acciones, lo único que permite una sana convivencia; que el punto de partida
para todos los momentos de aprendizaje sea la pedagogía del amor y la alegría,
fomentando experiencias que permitan el
servicio solidario al más necesitado, débil, marginado, pequeño, aquel que se
encuentra rechazado de algún modo por el entorno; promover la formación de una
inteligencia capaz de analizar, crear, resolver problemas, poseer otras
visiones y opciones ante momentos que se puedan presentar en las realidades que
vivimos hoy, una inteligencia con capacidad crítica. Es necesario también
garantizar el diálogo y trabajo en equipo, donde se pueda comprender que la
diferencia con el otro me complementa; así como la importancia de fomentar la
formación del gusto y de la sensibilidad, de esta manera la persona realza y
reconoce lo bello, auténtico, original desde la imaginación desarrollando las
potencialidades creativas de cada persona desde sus propios talentos.

Así
mismo es importante poder entender los elementos desde donde se impregna de
evangelio el aula, partiendo del testimonio del educador, sin olvidar que la palabra
y acción del educador son sagradas (el evangelio para sus estudiantes) lleno de
buenas acciones pensando principalmente en el bien común del grupo con el que
se desenvuelve, que pueda decir si y mantenerlo pero cuando es necesario el no
también lo pueda hacer; un docente que tenga la capacidad de poder actuar como
Jesús lo haría, atendiendo a todos por igual, compartir con generosidad e
ilusión lo que tiene. La evaluación debe motivar al profesor y ayudar a crecer
al estudiante desde nuevas estrategias que ayuden a superar dificultades
presentes; por otro lado tenemos las actitudes, que desde el currículo se puede
promover perfectamente con los temas, motivando desde la lectura investigación
y otras desde valores como la solidaridad, apoyo a la compañero, respeto al
momento de intervenir, opinar y escuchar, la dedicación en sus compromisos;
acciones como estás ayudarían a la construcción de una sociedad mejor. Es
necesario que los temas transversales y lemas anuales del centro y el
movimiento como tal sean impregnados del evangelio, así como en la concreción
del currículo en los niveles educativos y del aula porque permitirá en el
estudiante la construcción del conocimiento y la vivencia de valores humanos
cristianos. También es necesario los espacios de formación a los docentes, que
les permita compartir lecturas, reflexiones, situaciones similares y como poder
solucionarlas.
Por
otro lado es necesario resaltar la presencia de la pastoral en la dinámica del
aula desde al momento que llegan los estudiantes, donde sean recibidos con
alegría y cariño, esto les permite tener confianza y seguridad; un espacio
acorde para pasar gran parte del día, acogedor, bien ambientado con lo
realmente necesario, frases que inviten a la práctica de valores humanos
cristianos, distribución de los muebles que inviten al compartir e intercambio
de experiencias, propiciar espacios de encuentro para educadores y estudiantes
donde se compartan juegos y actividades dinámicas. El acompañamiento al
estudiante debe hacerse personalizado, así se puede atender eficazmente desde
sus necesidades y realidades propias; motivar siempre el trabajo en equipo y
aprendizaje cooperativo; es necesario mantener un diálogo cercano a los
jóvenes, esto permite seleccionar
estrategias atractivas e integradoras para una mejor calidad de vida. Las
normas de convivencia atiendan el orden de la escuela y los espacios, al ser
retomadas y reflexionadas con los estudiantes se hacen consientes del respeto y valoración para la convivencia
diaria, otro punto que es de gran importancia
sería el error y su beneficio en el aprendizaje, porque a través de este
puedes reflexionar, retomar, analizar y mejorar las próximas acciones, y esto
no solo sería con los estudiantes, sino, también con el docente, mostrándose
sincero ya es más cercano y confiable como persona.El aprendizaje del diálogo y
resolución de conflictos invita primero que nada a espacios reflexivos donde la
comunicación pueda ser fluida y sin juicios que afecten al otro, incentivando siempre hacia una cultura de
paz; el docente debe evitar ser autoritario ya que de esta manera los
estudiantes demostrarían resistencia a lo impuesto; es necesario promover la participación estudiantil, la construcción del conocimiento basado en la
interacción dialógica, recuperando lo que saben los estudiantes, poniéndolo en
contacto con nuevas ideas; atender la diversidad desde una opción que
privilegie a los sectores más vulnerables; resaltar la importancia de los
contenidos actitudinales transversales, garantizando que estos hagan referencia
a los valores humano- cristianos y al desarrollo de habilidades sociales, por
último en este espacio es necesario resaltar la vinculación de contenidos de
las áreas con la formación en valores, pero, para ello el docente debe estar
claro y pueda realizar las vinculaciones adecuadasa las situaciones presentes,
así como aprender a manejar la metodología de la propuesta: ver- Juzgar-
actuar.

Seguidamente
es necesario mencionar la acción evangelizadora del educador, desde sus acciones
lo más semejante a Jesús, un educador que tenga la capacidad de acompañar a sus
estudiantes desde sus propias realidades, respetando y entendiendo ritmos
propios, animando, escuchando y ayudando
a superar sus problemas, perdonando cuando hay que perdonar y denunciando
cuando hay que denunciar; reconociendo primero que nada que lo más importante
de cada centro son los estudiantes. Por ello, se pretende para favorecer
participación activa del educador en la acción pastoral, desde los macro
indicadores del proceso pastoral desde los siguientes aspectos: la vocación del
educador, Jesús como modelo de maestro y el perfil del educador cristiano.
La
vocación del educador como primer aspecto nos lleva a pensar ciertamente si lo
que se quiere en realidad es realizar este servicio, al no estar conscientes y
claro de ello, sencillamente se alcanza la mediocridad y hacer las cosa por
hacerlas, es necesario crear condiciones que permitan al educador reflexionar y
preguntarse si lo que eligió ser pretende lo que realmente le corresponde,
porque todos podemos en un momento determinado tener las mismas funciones y
responsabilidades, solo que cada quien le dará su propio matiz de acuerdo al
empeño y cariño que le ponga cada día. Es importante motivar al docente a repensar
acerca de lo que eligió ser, que no fue precisamente para ganarse la vida, ni
atender niños ni jóvenes, mucho menos para vaciar conocimiento de una generación a otra, o usar la
tecnología en el aula, peor aún escuchar decir que fue la carrera más fácil en
la que pudo entrar y no exige actualizaciones.
Que
bueno sería encontrar el sentido de lo que hacemos, porque esto nos permitiría
trabajar con mayor entusiasmo y alegría cada día, demostrando actitudes
positivas en todo momento a pesar de lo que se pueda presentar en nuestras
realidades. Para ello es bueno tomar como referente el objetivo fundamental de
Fe y Alegría, donde se pretende la formación de sujetos autónomos, capaces
asumir responsabilidades, convivir con otros solidariamente, ayudando a crecer
al otro desde sus virtudes y talentos. Además de esto es relevante entender el
sentido de para que somos llamados, comprendiendo que es la apertura a nuestro
propio camino de realización, encontrando a ese algo o alguien por quien vale
la pena vivir con pasión, con gusto y entrega; se necesita persistencia,
disciplina y aguante, como decisión personal, no algo impuesto o porque te
corresponde.
Algunos
puntos que podríamos considerar para saber si ser educador es lo que realmente
se quiere sería por ejemplo: si se siente alegría al enseñar o educar alguien;
si desarrollando esta actividad, se crece como persona y desarrolla lo mejor de
cada uno, poniéndole corazón diariamente; si con la actividad que realiza ayuda
a otros realmente a crecer como personas; si figuras de algunos maestros
anteriores son modelos de vida. La llamada a ser docentes es algo tan personal
y profundo, que debería ser una decisión y elección con una finalidad, que no
quede en una vocación personal, sino, en un servicio para compartir con toda
una comunidad escolar, ocupándose al mismo tiempo del crecimiento y
perfeccionamiento de la otra persona, así como del crecimiento personal cuando
estás el servicio de otro, lo que lleva a ser mejor maestro cada día.
Un segundo aspecto sería el Maestro
Jesús como modelo, primer pedagogo por excelencia, sin una formación
universitaria ni investigaciones realizadas para enseñar a las personas con una
coherencia única entre lo que decía y hacía, a eso estamos llamados los
docentes a vivir cada día como mejores personas, creciendo permanentemente y
ayudando a otros hacerlo, por esto la necesidad de que los educadores
cristianos cada día busquen más parecerse a Jesús porque no hay mejor ejemplo
que él de buscar para la persona una vida en plenitud; la pedagogía de Jesús
siempre encontró la formación integral y
cambios profundos en los que lo escuchaban haciéndose valer de la palabra y el
ejemplo, practicando la pedagogía del
amor, de la creatividad, de la libertad y la crítica o la pregunta; a
Jesús le gustaba llegar a la gente, provocar su reflexión y conversión,
ayudarles a que se plantearan en serio
su vida, el por qué y para qué de su
vida; Jesús se hizo hermano de todos , en especial de los rechazados y
excluidos, fue el buen samaritano que se dedicó a curar a los golpeados del
camino; vivió la vida verdadera, la vida de auténtico hijo, una vida que el
padre quiere que vivamos todos, él se hizo sal para dar sabor a la vida, luz
para alumbrar caminos, pan para alimentar corazones y vino para alegrar y
poner entusiasmo en las vidas vacías y
sin sentido; pudo proponer las bienaventuranzas como un programa de plenitud y
la felicidad , porque él las vivió todas; buscó cumplir en todo momento la
voluntad del Padre, compartió con todos el pan, perdonó siempre incluso a los
que le sintieron sentir más dolor, superó las tentaciones con la ayuda del
Padre, a quien siempre recurría, sobre todo en los momentos más difíciles; la
primera estrategia utilizada por Jesús fue la pregunta para dar apertura a la conversación y el diálogo, también a la
conversión; fue un excelente comunicador que llegaba la mente y el corazón de la gente porque
hablaba con un lenguaje sencillo; para él lo importante no era saber, sino
actuar, comprometerse, no trataba tanto
de convencer, sino de convertir.
Por último aspecto recordamos el
perfil de un educador cristiano, donde se pretende continuar los pasos de Jesús
y su proyecto y al mismo tiempo motivar a sus estudiantes por continuar sus
pasos y la construcción del reino; es ser una persona espiritual, llena de
caridad, que hable con su testimonio de vida, mostrándose en la ayuda con el
más necesitado, una persona sincera que reconozca sus fallas y limitaciones; es
como se mencionó en párrafos anteriores ayudar a los estudiantes hacerse
conscientes de sus talentos y virtudes para la construcción de sus proyectos y
metas. Un educador cristiano sabe que seguir a Jesús es lo único que le va a
permitir fomentar un ambiente de fraternidad, enseñando y formando para la
vida, no llenando a sus estudiantes de conocimientos y contenidos teóricos que
en corto tiempo se pueda olvidar, comprende que así encuentra su propia
plenitud. Es una persona llamada a la formación constante asumiendo como un
compromiso estar preparado ante los momentos que se presenten, fortaleciéndose
en la oración y diálogo con Dios
principalmente, además de sentirse agentes de cambio haciendo el esfuerzo
necesario por construir y vivir los valores con coherencia entre lo que se dice
y se hace, cada día con mayor entusiasmo , creatividad, alegría,
actualizaciones, atreverse a romper esquemas que favorezcan a la comunidad
escolar en general, donde los primeros beneficiados sean los estudiantes, sin
rutinas que hagan sentir desmotivación y apatía en el ambiente, sino todo lo
contrario; es que cada día el educador se muestre feliz por lo que hace porque
entiende que no se es maestro por obligación de cumplir con un horario, sino
porque es su vocación.
Angélica Villamizar
lunes, 17 de abril de 2017
Capítulo V Matriz de Pastoral: Gestión de la Pastoral
GESTIÓN DE LA PASTORAL
Pastoral: es una palabra que se puede traducir como el
cuidado y asesoramiento espiritual a los miembros de una comunidad, en este
caso nos podemos referir específicamente a una comunidad escolar. Por lo tanto, se puede decir que la pastoral es una forma o estilo de vida, que adopta un centro educativo para brindar a
su personal una forma diferente de enseñar y educar bajo los valores Humano- Cristiano siguiendo
las enseñanzas de Jesús de Nazaret.
El responsable de la pastoral es el Equipo directivo, en cuanto
líder y responsable de todo el proyecto educativo del centro. El pastoralista
se encargara de organizar, impulsar, orientar, planificar y ejecutar
conjuntamente con la comisión de
pastoral y las diversas instancias que el centro genere la gestión y necesidades del centro.
La gestión debe estar embebida de
espiritualidad, enriquecida por la imaginación y audacia
que rompa con la
rutina, la inercia y la rigidez.
El proceso
de la planificación de pastoral no debe ser una actividad aislada, sino el
resultado de la conjunción de esfuerzos de los directivos con las
coordinaciones de pastoral y pedagogía, y con todos los demás actores
(instituciones u organizaciones) del centro educativo, creando condiciones para que esas grandes opciones
se hagan realidad, es pertinente que tengamos claridad de lo que queremos
lograr: hacia dónde vamos, qué queremos lograr.
La
organización de la pastoral ayuda a la población estudiantil creando y acompañando grupos estables y genera canales de participación además de
integrar a los miembros de la comunidad educativa en la gestión de la escuela.
Impulsar la pastoral
requiere de un liderazgo compartido que convoque, articule, anime, proyecte y
acompañe creando un estilo de vida
que, al servicio de la misión de Jesucristo
inspirados en los Ejercicios
Espirituales, para orientar y acompañar el proceso de desarrollo humano en lo
personal y comunitario, hacia la excelencia integral, en la formación de
hombres y mujeres para los demás y con los demás.
No podemos dejar de lado un elemento bien importante como es
la evaluación, donde se visualice una
continua renovación ajustes de objetivos, planes y proyectos.
La actitud que debe
tener un pastoralista debe estar impregnada de amor, fe, esperanza teniendo
como bandera la palabra de Dios.
Niovis Bolívar
Fe y Alegría Monseñor José Alí Lebrún
Capítulo V Matriz de Pastoral: Espiritualidad y Compromiso Cristiano.
ESPIRITUALIDAD Y
COMPROMISO CRISTIANO
Uno
de los paradigmas educativos de Fe y Alegría es educar el espíritu, como medio pedagógico
para el crecimiento personal, así como para la prevención y resolución de
conflictos. Para ello la pastoral educativa juega un papel importante en el
impulso de métodos para el acercamiento a la fe, el desarrollo permanente de la
interioridad, el conocimiento y seguimiento a Jesús de Nazaret, los valores y
el compromiso como cristianos.
Por lo tanto, una de las labores arduas de
los docentes, es guiar a los estudiantes, es por ello que es necesario enamorar
a cada uno de los educadores del movimiento. Los Educadores populares deben
apuntar a acciones y estrategias para que se cultiven dimensiones
importantes en los estudiantes como son:
·
Cultivar la dimensión interior de la persona y su espiritualidad la cual forma
parte del hecho educativo.
·
Para acompañar la iniciación y desarrollo de estas dimensiones, se requiere de
una pedagogía específica, una didáctica y unas competencias. Por lo que se
requiere un docente creativo y dispuesto al hecho pedagógico de estas
dimensiones.
·
Es necesario brindar al docente, un acompañamiento sistemático que le permita
planificar, desarrollar y evaluar actividades relacionadas con estas
dimensiones.
·
Estas actividades deben entrar en la planificación ordinaria del docente. De lo
contrario, siempre quedará para después, para cuando haya “un chancecito”.
¿Qué entendemos por espiritualidad e interioridad en Fe y Alegría?
Son realidades íntimamente
relacionadas, es difícil diseccionarlas, dividirlas. Para Javier Melloni, la
interioridad es el piso sobre el que puede construir y vivir una experiencia
espiritual. Es el “equipamiento” humano necesario para saborear y vivir
personal y comunitariamente, aquello que desde la tradición cristiana
identificamos con el Misterio del Dios Vivo, revelado en Jesús de Nazaret.
El desarrollo de la interioridad
es lo que le permite al sujeto vivir su espiritualidad. La espiritualidad es lo
que cualifica la experiencia subjetiva de la interioridad. Para un creyente no
es pensable una espiritualidad sin interioridad, van estrechamente unidas. Pero
para un no creyente no necesariamente es así.
Para Fe y Alegría, la espiritualidad
cristiana es la vivencia de nuestra interioridad a la luz del evangelio del
Reino. El evangelio del Reino anunciado y vivido por Jesús de Nazaret.
Haciendo una adaptación de los
tres círculos concéntricos que Farrán propone,
·
El círculo exterior es de carácter más universal (nosotros le llamaremos
interioridad); todos tenemos facultad para ello.
·
Segundo círculo, el de la espiritualidad, el de la relación entre el yo y la
realidad fundamental. Presupone un acto de fe. En nuestro caso, toca la espiritualidad
cristiana.
·
Tercer círculo, el de la confesionalidad. Indica la adhesión a una determinada
comunidad religiosa. En nuestro caso, la comunidad cristiana católica.
Acerca de la Interioridad
·
La interioridad es una dimensión antropológica fundamental de la persona, que
le brinda la capacidad de reconocerse desde dentro y de relacionarse desde lo
auténtico y lo profundo de sí.
·
Interioridad es un lugar para el silencio, en el que nos encontramos, luchamos
y nos reconciliamos con nosotros mismos y encontramos emociones que nos duelen
o nos alegran.
·
La interioridad es la “la capacidad de reflexionar y guardar en el corazón lo
que vamos viviendo y experimentando (introspección) y de ponerla de manifiesto
en una forma de ser, siendo capaz de reconocerse y relacionarse sanamente
consigo misma, con los demás y el entorno.
·
El objetivo del cultivo de la interioridad es ayudar a los alumnos a conectar
consigo mismos, acertar con claves que les permitan “conectar” con lo que otros
“son” y con lo que la “realidad” es, viviendo desde lo mejor de sí mismos, con
capacidad de procesar lo que viven y les afecta. Sólo así será posible un
encuentro personal con Dios.
Pistas para trabajar la interioridad Darío Mollá nos propone que
insistamos en:
·
La pedagogía de atención: fomentar la “atención” no sólo a los detalles de lo
exterior, sino a la repercusión interior de lo que percibo y vivo y a sus
consecuencias.
·
La pedagogía de la escucha: que va más allá de las palabras y de lo que se
formula, que atiende a la variedad de formas con que las personas humanas nos
comunicamos y expresamos.
·
La pedagogía del “decidir cotidiano”: que invita a preguntarse el porqué de lo
que se hace y lo que se deja de hacer, y, pasando por “hacer propias”. Una
pedagogía de la libertad.
Acerca de la espiritualidad en Fe y Alegría
·
El cultivo de una sensibilidad humana profunda que dé a la vez empatía y
capacidad de discernimiento.
·
La salida de la perspectiva espontáneamente egocéntrica con la que nos situamos
ante las personas y ante toda realidad.
·
La búsqueda de una manera de ver y vivir el mundo de una manera pacificada,
compasiva y solidaria.
·
Trabajar el espíritu puede significar también desarrollar “calidad humana”.
Jesús vivió la verdadera
espiritualidad, porque sintió y actuó según el Espíritu en medio de su pueblo,
en plena solidaridad con él. También nosotros, cuando hablamos de
espiritualidad, buscamos entender y asumir ese mismo camino de Jesús: “vivir
según el Espíritu”, entrar en comunicación con el Espíritu de Dios que está en
la hondura de nuestra persona, y que quiere mantener un encuentro sin fin con
cada uno de nosotros, para que podamos ser plenamente nosotros mismos, y así
aportemos nuestra originalidad irrepetible en la construcción de la justicia y
de la verdad que este mundo necesita, superando los obstáculos que la amenazan.
Pistas para trabajar la espiritualidad
La aventura de la fe es al mismo
tiempo; gracia de Dios y acto humano, pura misericordia y lucha diaria. Hacer
las cosas como si todo dependiera de nosotros, sabiendo que todo depende de
Dios.
Formar para el compromiso cristiano: Conscientes, Competentes, Compasivos
y Comprometidos
Cuando en nuestra educación
buscamos formar personas conscientes, competentes, compasivas y comprometidas,
entendemos la vida como un don, un regalo recibido que a su vez es don para
otros. Jesús enseña que no gana la vida quien domina y oprime, sino quien
sirve. El que dona su vida, aunque parece que la pierde, la gana. Este misterio
de la vida es el alma de nuestra educación que busca formar hombres y mujeres
“para los demás” y “con los demás”. Ese es el misterio de El Resucitado que por
dar su vida no la pierde, sino que la gana y nos dona por amor y nos invita a
hacer nuestro ese camino. Los conscientes, competentes, compasivos y
comprometidos potencian su profesión con su espiritualidad; y su espiritualidad
se potencia con la competencia profesional y capacidad de transformar y
construir un mundo más humano.
Conscientes
·
Personas que entienden la vida como un don y agradecen su dimensión de
gratuidad, responsable de sí mismas y de su mundo; llamada a cuidarlo y
mejorarlo y a hacer el bien.
·
Personas que desarrollan conscientemente su libertad para decidir y usarla
responsablemente, reconociendo la de las
otras personas, entendiendo que los demás no son objetos suyos, sino personas
igualmente llamadas a realizarse en un “nos-otros” que los incluye.
·
Personas que reconocen como su sentido y razón de ser a Dios-Amor, que nos crea
a su imagen y semejanza y es origen y sentido de la vida: de la que recibimos y
de la que construimos libremente.
Compasivos
Amar al prójimo como a ti mismo
significa que no sólo reconocemos y amamos nuestra vida, sino también
reconocemos y amamos la vida del otro como la propia y nos solidarizamos con su
privación. En el evangelio aprendemos que el prójimo no es sólo el pariente, el
amigo y el vecino, sino también el desconocido, distinto y lejano. Jesús nos
dice “Haz eso y vivirás” (Lucas 10,28). Con eso ganamos la vida. Jesús nos dice
también que Dios está ahí en ese reconocimiento (1a carta de Juan 4,12) y que
lo que hacemos con el más pequeño lo hacemos con El (Mateo 25). En la hermandad
y amor nos encontramos con Dios.
Comprometidos
Con la vida y con la humanidad.
Comprometidos con la solución de los problemas que aquejan a la humanidad de
nuestro tiempo. Esto, junto con los rasgos anteriores, se contrapone al
individualismo egoísta que sólo va a lo suyo, sin importarle los males de los
demás. A la compasión, el compromiso le añade actuación con visión de la
realidad, la comprensión de las causas de los males, así como la construcción
de instituciones y estructuras de valor. El comprometido busca su bien, pero al
mismo tiempo busca que sea bueno para los demás.
Competentes
Ser competente significa no
defraudar a otros que buscan los buenos servicios de esa competencia. El uso de
una competencia es ambiguo: una persona muy competente puede usar sus
habilidades y profesionalidad para construir o destruir, para explotar o
servir, para actuar con verdad o falsedad, para dar vida o matar. Por eso no
basta formar personas competentes, sino que se requieren las otras 3 para que
la formación sea de calidad.
Anna Karina Torres
Fe y Alegría Oscar Fernando Benedetti.
Capítulo V Matriz de Pastoral: Acompañamiento personal, espiritual y transformador.
EL ACOMPAÑAR ES TAREA DE TODOS
Hoy
en día al hablar de la educación nos damos cuenta que es un proceso
multidireccional cultural, la cual se vale de personas que puedan transmitir
una serie de valores y conocimientos, ayudando a enriquecer la persona en el
ser y hacer. Esta transmisión es muy ventajosa a nivel personal, ya que
mediante la educación dotamos a las personas de estrategias y herramientas
necesarias para fortalecer las características propias de cada uno,
facilitándose así la integración en la sociedad.
Es por ello importante señalar que la
educación hoy en día debe ser acompañada, y que en fe y alegría lo buscamos
resaltar en cada uno de los procesos, pero
muy especialmente se nos presenta en el proceso de pastoral, señalado en el
modelo educativo de Fe y Alegría (Escuela Necesaria de Calidad y su Sistema de
Mejora), aquí nos habla de acompañar a
nuestros estudiantes y personal del centro de forma personal, espiritual y
transformadora. Y por supuesto es aquí donde empieza la gran labor del
pastoralista, asumiendo nuevos retos y compromisos, teniendo siempre presente
que lo importante de acompañar es el situarse al lado del otro, escuchar, guiar
y el brindar soluciones de vida.
Cada acompañante busca distintas
estrategias, metodologías, dinámicas para lograr un buen resultado en su
acompañamiento y que el acompañado se sienta escuchado, con respuestas claras y
soluciones prácticas para sí mismo.
Es significativo resaltar que este
proceso de acompañar no debe hacerlo una sola persona, importante que en el
centro educativo organice equipos para realizar dicha función y luego puedan
distribuir al personal, tanto obrero, administrativo, docente y directivo, para
realizar un acompañamiento cercano, fraterno en sintonía con Jesús.
Asimismo, se crean espacios para los estudiantes con
apoyo de los docentes (guias), en donde se pueda usar un minuto para platicar de la vida, sus estudios,
de la familia, comunidad, acciones y opciones personales, esto ayuda a conocer
a nuestros estudiantes y a brindarles momentos para discernimiento sobre su
vida y lograr una apertura de confianza para cuando necesiten un consejo él/ella
puedan acercarse a nosotros.
Este componente es muy importante para la vida pastoral del centro,
cada persona necesita un momento para ser escuchado, para hablar de sus
necesidades, salir de esa rutina de trabajo y poder sentir que cuenta con ese
compañero de camino que le brinda luz y hasta esperanza para seguir en el
camino de la vida.
«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino
y nos explicaba las Escrituras?». Lc
24,13-25
Yoxi Sánchez
Fe y Alegría Santa Teresita
jueves, 30 de marzo de 2017
Capítulo IV Modelo de Escuela Necesaria de Calidad
LA
PASTORAL COMO PROCESO, DENTRO DEL MODELO DE LA ESCUELA NECESARIA
Entendiendo los procesos como las dimensiones que caracterizan nuestro quehacer educativo, el modelo de la Escuela Necesaria consta de 5 procesos:
1-
Gestión
Directiva
2-
Enseñanza
Aprendizaje
3-
Productividad
y Emprendimiento
4-
Construcción
de Ciudadanía
5-
Pastoral.
Esos
procesos están organizados en una matriz con los siguientes detalles:
Por
ello, La Pastoral desarrolla su aporte propio al quehacer de la institución
educativa en la formación de la persona, contando con una pedagogía,
estrategias y acciones que le permiten alcanzar los objetivos. De esa manera,
se aspira formar una persona dirigiendo sus potencialidades y habilidades al
servicio del bien común desde su proyecto de vida.
De
esta manera, resumiendo la matriz correspondiente al PROCESO PASTORAL, con sus
componentes, aspectos y macro-indicadores, se resalta de la siguiente manera:
v En el componente Pastoral
De Aula encontramos los aspectos:
ü Identidad Del Educador: Donde uno de
sus macro-indicadores indica que el
Educador vive los valores de Jesús desde la acción de enseñar.
ü Gestión De Aula: Acá resaltan los
siguientes macro-indicadores; donde
el docente integra estrategias explícitas que cultivan la evolución moral-espiritual
de los estudiantes en la planeación, promoción de los aprendizajes y
evaluación; también éste promueve estrategias orientadas al cultivo de las
relaciones interpersonales y, brinda las orientaciones didácticas y
metodológicas para el desarrollo de la Pastoral en el aula.
v En el componente Acompañamiento Personal, Espiritual Y Transformador encontramos los aspectos:
ü
Al Personal: Con macro-indicador, donde se garantiza espacios y condiciones
adecuadas para que el personal del centro experimente y disfrute el encuentro
con Dios, de manera personal y comunitaria.
ü
Al Estudiante: La Pastoral, junto a las otras
coordinaciones, desarrolla procesos de acompañamiento individual y grupal al
estudiante para brindar herramientas de discernimiento vocacional.
v En el componente Espiritualidad y Compromiso Cristiano tenemos
los aspectos:
ü Seguimos a Jesús: Encontramos en uno de sus macro-indicadores;
desarrollo de estrategias que promueven un espíritu misionero para comunicarse
con Jesús y su mensaje de salvación; así como también, se promuevan
experiencias de relación con Dios que desarrollen en las personas el deseo de
ser cristiano sirviendo a los demás.
ü Compromiso con el más necesitado: entre los macro-indicadores
destacados tenemos, fomentar experiencias que sensibilizan ante el más
necesitado e invitan a servir de manera personal y colectiva; de igual manera,
promueva el servicio a los demás, como clave para la vivencia de la alegría y
la esperanza.
v En el componente Pastoral Contextualizada encontramos aspectos:
ü Comunitaria: se
promueven mediaciones pastorales de integración escuela y parroquia eclesial,
para el encuentro y celebración de la fe.
ü Familiar: se
promueve la atención y acompañamiento de madres, padres y representantes por
parte de las diferentes instancias: Docente, Equipo Directivo y Equipo
Multidisciplinario.
ü Infantil y juvenil: como uno de sus macro-indicadores,
el centro garantiza condiciones para que los estudiantes constituyan
diferentes agrupaciones juveniles e infantiles, promoviendo la igualdad de
género.
v En el componente Gestión de La Pastoral destacan los aspectos:
ü Planeación y evaluación de la acción pastoral: donde se garantiza un acompañamiento
integral, sistemático, abierto al cambio, que haga viable la propuesta de
Pastoral educativa en el centro.
ü Corresponsabilidad: encontramos un macro-indicador
destacado; la gestión del proyecto educativo articula la pastoral con los demás
procesos del modelo de la Escuela Necesaria de Calidad.
Es importante, para la comprensión y desarrollo de la matriz, realizar
las siguientes acotaciones; al ser un modelo de la Escuela Necesaria, la
Pastoral necesita entrar al aula, a los ambientes de aprendizaje, a los
talleres y a los recesos; entra en la dinámica de planificación, evaluación y
sistematización de todos los procesos.
Por lo tanto, en Fe y Alegría, no nos sirve cualquier pastoral, tiene
que ser una pastoral cónsona con la
Identidad propia del Movimiento y articulada orgánicamente con los diversos
procesos, acciones, instancias presentes en nuestro modelo de la Escuela
Necesaria de Calidad.
Coordinado de Pastoral
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






