FE Y ALEGRÍA UNA OBRA EDUCATIVA
EVANGELIZADORA
RESUMEN DEL TEXTO.
Fe y Alegría se
define a sí misma como un Movimiento de Educación Popular Integral y Promoción
Social, nacido de la experiencia y compromiso de fe del Padre José María Vélaz, quien desde
sus inicios agrupa a personas de fe, religiosos(as) y laicos(as), quienes
internalizan su práctica educativa como compromiso cristiano de transformación
atendiendo a las masas excluidas y desprovistas de atención tanto social como
educativas, para construir la nueva persona y la nueva sociedad que se aspira,
un mundo más justo y más humano.
El Congreso Internacional de Fe y Alegría de Río de
Janeiro (1991), señala que “Educación, Evangelización y Compromiso son tres
dimensiones que se unifican en el acto educativo, siempre que se asuma a la
mujer y al hombre como seres que se realizan en relación unos con otros”.
Fe y Alegría es
así una obra educativa y una
obra evangelizadora bajo
la convicción de que una educación integral debe tener un carácter evangelizador,
de buena nueva, un carácter de salvación. Por tanto, toda la acción educativa de Fe y Alegría
tiene como base la pastoral, en la que se implican y actúan todos los sujetos que en el
Movimiento hacen vida, Fe y
Alegría siente y piensa que sigue teniendo sentido proyectar y aspirar a un
modelo de persona, sociedad e Iglesia inspirados en los valores que están
presentes en la enseñanza de Jesús, en el Reino de Dios, modelo que todos en el
Movimiento están llamados a construir.
La persona nueva la entendemos íntegramente
desarrollada y realizada en todas sus potencialidades individuales, sociales y
espirituales y en todas sus dimensiones, un modelo de sociedad justa y
productiva: donde se
respete a la persona, su dignidad, sus ideas y
la diversidad de cultura;
donde exista la igualdad de derechos y deberes, donde no se dé paso a ningún
tipo de discriminación. Una
sociedad participativa y solidaria en la búsqueda de acciones comunes para la
solución de los problemas o necesidades. Igualmente aspira
y sigue construyendo el modelo de Iglesia que se entiende a sí misma como
pueblo de Dios, como comunidad de creyentes y seguidores de Jesús, cuya misión es la de dar a
conocer el Reino y el amor
de Dios hacia todos sus hijos en
la tierra.
Una Iglesia comprometida con todo ser humano sobre
todo con los humildes y pequeños, que brinde testimonio y coherencia, una
iglesia católica y ecuménica que busca la unidad de las distintas
denominaciones cristianas. El carácter evangelizador de la acción educativa
trasciende a través de una pedagogía evangelizadora que comunica la Buena
Noticia del Reino de Dios, que trae esperanza de liberación de las cadenas de
la ignorancia sobre todo a los más necesitados, y gracias a la cual cada hombre
hace su propia historia, toma conciencia de su procedencia y relación divina,
de su hermandad con los demás hombres y lucha por el cambio de la sociedad.
Fe y Alegría establece que una acción educativa
evangelizadora requiere de personas comprometidas con el servicio, con la
justicia y con acciones de amor, asumiéndose como ejemplo en la formación de
los demás, siendo testimonios de vida y fe como seguidores de Jesús. Donde el distintivo que caracteriza al movimiento es la
promoción de la espiritualidad apostólica realizada con constancia y dedicación
por todos los actores. Por otra parte Fe y Alegría construye sus bases sobre
objetivos educativos que promueven la formación integral de hombres y mujeres
que analicen críticamente la realidad que los rodea y que les permita
transformar sus acciones sobre una pedagogía
evangelizadora, abiertos a todos los cambios y protagonistas de su propio
desarrollo.
Loren Villanueva
Aportes al Capítulo I: Vivencia
Cristiana
Hablar de vivencia cristiana es
hablar de la vida inspirada y cimentada en Cristo, y como se cita en el texto
“significa tener fe, creer y hacerlo desde una experiencia comunitaria –
eclesial”. Cuando se habla de una experiencia comunitaria se refiere a trabajar,
vivir y compartir con y para el más necesitado.
FE y Alegría está llamada a seguir
con este énfasis de vivencia cristiana ya que nace y se mantiene de ella, con
raíces evangélicas bien arraigadas, donde se construye y se vive la buena
noticia del reino de DIOS para los más pobres y necesitados. Este fin de semana
DIOS nos da esperanza al recordarnos las Bienaventuranzas, las cuales van de la
mano con el trabajo que se lleva a cabo en Fe y Alegría.
Existen elementos espirituales que
sustentan esta convicción de la vivencia cristiana entre los cuales se
encuentran:
El anuncio de la persona de Jesús de
Nazaret, El proyecto de Jesús que no es otro que el Reinado de Dios, Opción por
los pobres y excluidos, La vivencia de una serie de actitudes y valores.
Elementos que transforman a las personas, instituciones y estructuras cuando se
practican verdaderamente.
Para finalizar este pequeño análisis
manifiesto que la vivencia cristiana se debe llevar con amor verdadero hacia el
prójimo. Como lo dice la Primera Carta a los Corintios 13,1-7: “Aunque hable
todas las lenguas humanas y angélicas, si no tengo amor, soy un metal
estridente o un platillo estruendoso. Aunque posea el don de profecía y conozca
los misterios todos y la ciencia entera, aunque tenga una fe como para mover
montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque reparta todos mis bienes y
entregue mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es
paciente, es amable, el amor no es envidioso ni fanfarrón, no es orgulloso ni
destemplado, no busca su interés, no se irrita, no apunta las ofensas, no se
alegra de la injusticia, se alegra de la verdad. Todo lo aguanta, todo lo cree,
todo lo espera, todo lo soporta”, así estoy seguro que se transformará nuestros
contextos.
Kervis Sánchez
Nuestra Identidad Católica
La identidad católica no es solo llevar una franela
con el estampado de algún santo, la virgen o del mismo Jesús, quizás hasta el
rezar el rosario delante de muchos o llevar una cruz en el pecho guindada al
cuello que todos la vean; no es que esto este malo, simplemente es que la
identidad católica va mas allá, esto solo sería la forma, y el fondo es ver más
allá de las narices.
La iglesia suele asumir distintos roles en la
sociedad, sobre todo garantizando ciertos derechos humanos, y como buena madre
que es, vela por el tipo de educación que debe recibir un
estudiante, y una manera de dar respuesta a esto es a través de Fe y Alegría y
es por ello que la pastoral primeramente aquí es católica vinculada a la acción
pastoral de la iglesia. El ver más allá nos lleva a asumir desafíos, ampliar la
mirada, con entereza y confiados en el señor Jesús, que su Espíritu Santo nos
convoca, anima, nos guía, nos sostendrá con mucha garra a enfrentar las
adversidades que se puedan presentar al momento de querer alcanzar los
objetivos planteados sirviendo al prójimo con humildad pero con eficiencia y
calidad queriendo llegar a todas las personas que hacen e hicieron vida en el
movimiento teniendo presentes sus necesidades particulares. No es solo pedir
ayuda del Altísimo y ya, nos toca comprometernos de manera seria y responsable
con buenos equipos y comisiones que permitan organizar y gestionar las acciones,
personas, tiempo y esfuerzos en la búsqueda de metas alcanzar, es hacer nuestra
parte y dejar que Dios haga la de él, es ser diferente a otros centros
educativos y la identidad católica será lo que marque la diferencia, no para
presumir, si no para asumir.
En el día a día se consiguen instituciones con
una misión y visión bien definida pero con la falta de un ingrediente especial
que los haga más interesantes, en el caso del movimiento y su sistema de mejora
permite ver el norte por donde debe ir, apuntando a una calidad educativa y no
es solo para hacer buenas personas, o buenos ciudadanos con la capacidad
de desenvolverse en la sociedad y que no todo quede allí, que eso de ser buena
gente no basta, que es importante, sí, claro que lo es, pero retomando la frase
de mirar más allá, es relevante que existan más “
buenos cristianos” pero que sean de calidad, y para que esto se logre es
indispensable que los centros educativos católicos deban entenderse y asumirse
como verdaderas comunidades de aprendizaje y vida, de transformarse
profundamente y se conviertan en semillas, que puedan ir sembrándose y que sea
Dios quien se encargue de cosechar, asumiendo el compromiso de servir al
prójimo, al menos favorecido, a la defensa de los derechos del más
débil, por ello fe y alegría desde su concepción de centro educativo católico
apuesta por esto apoyada desde una matriz que da su aporte para que se pueda
dar a corto, mediano y largo plazo, o por lo menos se comienza.
Jesús Calderín.

Queridos todos y todas, creo tenemos un espacio para comentar lo realizado por nuestros responsables compañeros: Loren, Kervis y Jesús. Los comentarios que ya realizamos por correo durante las semanas anteriores quedarán allí, pero a partir de ahora está este nuevo espacio. ¡No se pierdan de utilizarlo! . Dios nos bendiga.
ResponderEliminarPERFECTO...
ResponderEliminarComentario de Norelys Vegas: Desentrañando el significado e implicaciones de la vivencia cristiana como el elemento central de la Identidad de Fe y Alegría: fue la exigencia de la inspiración del Espíritu de la Iglesia, al referirse abrirse a las necesidades del mundo y asumir las opciones de Jesús.
ResponderEliminarElementos espirituales: la más resaltantes es la vivencia de una serie de actitudes y valores " Aprender hacer el trabajo en equipo, el trabajo diario una oportunidad de gozo, alegría y crecimiento personal, la preocupación por un "clima organización", que estimule la sinergia, de sentido de pertenencia y haga aflorar lo mejor de cada uno.
La identidad Católica de nuestra educación: Discernir para estar a la altura de los tiempos y servir con mejor calidad. En búsqueda de objetivos planteados. Llegar a todas las personas del movimiento. Norelys Vegas